11 jul. 2010

Acerca del Plan de Dios

Esferas. Esferas de interés que componen el mosaico de la vida de una comunidad, de un país. Esferas que delimitan un tema que engloba y agrupa a algunos de sus miembros.
La multiplicidad de esferas denota la variedad de las cuestiones; pugna por derechos o defensa de privilegios en algunos casos, mera lucha por la supervivencia diaria en otros, la cuestión es que todos estamos en una o varias de estas esferas, de modo directo o indirecto, conscientes de ello o no.
Sus recombinaciones y posicionamientos constituyen la diaria lucha que crea la historia de un país.

Hoy, ante la posibilidad de que las personas homosexuales tengan los mismos derechos matrimoniales que los heterosexuales en Argentina, la cúpula eclesiástica del país habla de “guerra”, porque esto atentaría contra el Plan de Dios.

¿Cuál será el Plan de Dios? Seguramente, algo tan secreto que solamente los sacerdotes, algunos de ellos, pueden descifrar. Serían ellos, entonces, quienes debieran iluminar con sus repuestas algunas sencillas reflexiones y preguntas que se nos ocurren.

Si habláramos de las injusticias horrorosas del mundo a las que, ignorantes como nosotros supondríamos destructoras del plan divino, tales como un capitalismo voraz y predador que está destruyendo el planeta; la amenaza permanente de guerra nuclear; la venta de armas y drogas que deben ser estimuladas para que el negocio sea más rentable; el aumento de la mortalidad infantil en buena parte del mundo subdesarrollado; las hambrunas que afectan a millones, etc. nos equivocaríamos. Nada de esto es señalado como proveniente del demonio por nuestros jerarcas.

¿Cuál será la relación del Plan de Dios con las esferas mencionadas al principio, las predeterminará? De ser así, ¿predeterminará a todas, o solamente a algunas de ellas? ¿Cómo establecerá escalas de prioridad entre ellas? ¿Todas serán de su interés propio, o delegará algunas a los hombres?

Honestidad obliga, no solamente hay que dar cuenta de las respuestas; nos parece aún más ético dar cuenta del porqué de nuestros interrogantes. Efectivamente, nos preguntamos cómo encaja dentro del plan divino la pedofilia ejercida por sacerdotes, tan difundida como encubierta por su jerarquía. Tampoco sabemos cómo se expresa en relación a aquellos religiosos que prestaban confesión y consuelo a torturadores, violadores y criminales, condenados por la justicia secular, pero sin sanción alguna por tribunales eclesiásticos. Va de suyo que éste párrafo rebosa la tan denostada sexualidad, y no precisamente la preconizada por los obispos; una sexualidad sin consentimiento, abusiva, sádica. Justamente: una sexualidad sin rastros de Amor.
El Plan, versión obispado, no parece prestar mayor atención a la exclusión social y económica, a tanto hermano que aún pasa hambre, que no tiene una mínima cobertura médica, que siquiera tienen una casa, por tanto, siquiera van a la escuela. Los intérpretes del plan hablan, sí, del “espectáculo” de la pobreza, cuando ésta es una tragedia, Pero súbitamente enmudecen cuando se les recuerda que ellos, los obispos, han estado siempre junto a los golpistas, a los dueños del país, siempre del lado de los explotadores, y nunca de los explotados. Nunca han estado por la justicia, pero sí están por el olvido. Porque el olvido también los aparta del escenario sanguinario donde ellos cumplieron su rol. Recordemos a Mujica, Angelelli, los palotinos, la Iglesia de la Santa Cruz,

Para concluir, parecería ser que seguiremos tan ignorantes como siempre acerca del Plan de Dios, en cambio, aprendimos algo más sobre el Plan de Bergoglio: el camino al papado que él persigue pasa por la intolerancia, por lo reaccionario y medieval. Le sería absolutamente imposible conseguir su objetivo si en su propia Diócesis se permitiera este tipo de casamiento.

No parecería, justamente, un adecuado vocero para hablar del amor

9 comentarios:

Ricardo dijo...

Como siempre, un gusto leerte.

Es una semana importante para todos. Y para muchos puede ser una semana que cambie sus vidas y les permita vivir mejor y con la frente en alto, celebrando con felicidad que son incorporados, como les corresponde, a la vida social plena.

Un fuerte abrazo.

manuel el coronel dijo...

me ha ahorra do un post compañero, justo en eso pensaba, qué fuerza tan oscura e impopular defenderá la cúpula eclesial para ir en contra de la igualdad de derechos, esencia ésta del cristianismo, defendida por tantos fieles?

Sujeto de la Historia dijo...

Ricardo, Manuel
Gracias por ser "de fierro" y estar siempre ahí.
Gente jodida ésta! ¿Nunca se les ocurrió pensar si estos tipos, con lo talibán que son, tuvieran la posibilidad de apretar el botón rojo?
Bueno, vos lo viste Ricardo en Tucumán, y lo comentaste en un post, de qué manera hostigaban a quienes les son diferentes...
Les mando un Abrazo, y nos estamos leyendo.

Ricardo dijo...

Y... ya tuvieron el botón rojo y lo apretaron de lo lindo, ¿no?
No creo que dudaran durante las Cruzadas, la Inquisición o durante la Conquista.
También arrogándose representación divina fue que George W. inició su guerra santa contra el terrorismo internacional.

Un abrazo, Sujeto.

Javier dijo...

Y si Dios no existe de quien seria el plan . Cobra derechos de autor por imponer al mundo su criterio retrógrado?

Un abrazo

Sujeto de la Historia dijo...

Javier:
Quedate tranquilo que seguramente alguien cobra...
Un Abrazo

Sara dijo...

A la iglesia nunca le va convenir que la gente tenga menos problemas. Sino, ¿quién iría a rezarle a sus santos por soluciones?

Es un placer leer tu blog che.

Almita dijo...

Adhiero a Javier, soy atea, no creo en Dios.
Desconfío de esa sarta de delirantes que se sientan en una casita de madera a contar sus cagadas, que creen saldar con el recitado 10 veces seguidas de un mismo texto.
No confío en quienes creen que el vino se puede convertir en sangre, (y encima se la beben a esa "sangre"), y un pedazo de miga seca en carne (y encima se la comen a esa "carne").
Tengo severísimas dudas de la sanidad mental de cualquiera que crea que un niño a quien no rociaron con una agua que ellos dicen es bendita, si muere, queda en un lugar de castigo provisorio llamado "purgatorio".
Me parece digno de ser declarado loco o insano quien sostenga que las personas resucitan y vuelan al cielo.
Y que si muchas personas creen en el mismo delirio, están unidas, vivas y muertas, en eso que llaman la "comunión de los santos", compartiendo un solo cuerpo místico.

Cualquier cosa que venga de personas que crean que estos delirios son posibles, para mí, son delirios que se integran a los delirios preexistentes.

Sujeto de la Historia dijo...

Sara, Almita.
Ante todo, gracias por su opinión. Pero acá no puedo acompañar en todo el camino: en mi opinión, la cuestión pasa mucho más por el pensamiento dogmático, que tiene como paradigma el pensamiento religioso (pero no se agota ahí) versus un pensamiento abierto, plural. Porque sino, no haríamos justicia con la mayoría de los que votaron la ley, y también de los que la apoyaron.
Creo que el grupo de curas que se la jugó apoyando la igualdad de derechos no puede terminar cayendo en el mismo lugar que Bergoglio.
La cuestión es compleja, pero tenemos una herramienta formidable: podemos juzgarlos por lo que efectivamente hacen.
Realmente, da para seguir intercambiando sobre estos temas.
Saludos

Publicar un comentario