27 dic. 2010

Palabras a José Pablo Feinmann

Estimado (y mucho) José Pablo Feinman:
Escribiste en el Libro I de la "Crítica de la Razón Imperial" este fragmento: "...Una de las grandes conquistas de la revolución comunicacional ha sido acostumbrarnos al horror de la historia. Podemos estar haciendo cualquier cosa, estar en cualquier parte, y veremos en la TV o en la tapa de algún diario alguna imagen atroz. O niños que mueren de hambre o Saddam Hussein a punto de ser ahorcado o las torturas en Guantánamoo en abu Ghraib. Seguiremos con lo nuestro. A lo sumo, se piensa, después se verá mejor y con más calma en Internet. Pero Internet es la muerte de la emoción. Es el reino de la errancia. Nadie se detiene en nada. Es una navegación infinita hacia una meta inalcanzable e incognoscible en medio de un universo virtual dentro del que nada significa nada. Este escamoteo del sentido, este aplanamiento de todo lo existente ("todo está en Internet"), esta imposibilidad de construir verdades en un universo que todo lo ahoga con la información, con el ir de un lado a otro, con el vértigo insensato de los links, es la esencia del homo internet, y que nadie se engañe con las redes de solidaridad o con esa incontinencia de subjetividades solitarias que son los blogs. Todo eso dura poco. Los seres humanos nacieron para comunicarse uno en presencia del otro (o, sin duda, esta comunicación es más rica que la virtual), mirarse a los ojos y para tocarse y hasta para olerse el aliento."
A veces, uno se autoriza a discrepar con quien admira, será quizá un buen signo, porque, al cabo, desde su lugar, puede reconocer que el Otro, ese con mayúsculas, tiene también sus fallas, sus agujeros, sus humanas inconsistencias, al menos desde la óptica de quien pueda sentirse interpelado por sus palabras. Y en definitiva, de eso se trata, ya sea usted, maestro en su función de remover el avispero del pensamiento, como en la mía, tratando de ser un lector  desobediente. Porque en el justo momento en que me convierta en un lector obediente, se fue al demonio (el del discurso del poder, precisemos) su esfuerzo y el mío.
Una sola vez he tenido el gusto de escucharlo, y brevemente interactuar con usted, en el marco de Café Cultura Nación, en el viejo cine Cosmos, donde hablamos -entre tantas cosas- de las empresas de comunicación. Estaba allí junto con mi hijo mayor, dos generaciones compartiendo con usted y muchas otras personas, ese momento mágico de una reunión de personas desnudando su pensamiento,  animándose a ir un paso más allá estimulado por lo que colectivamente se iba creando, tanto en el interior de esa sala, como en el afuera del país que se va forjando (homenaje a Scalabrini y Jauretche, orientadores en esta forja). 
Tengo, pues, un invalorable recuerdo de ese encuentro, como de las reuniones de Carta Abierta a las que suelo concurrir, muchas de ellas una invitación al pensamiento. Pero me permito disentir, o quizá ni eso, sino abrir un paréntesis sobre aquella comunicación que no se efectúa "cara a cara", como es el caso de los blogs, ese dominio de pelotudos de Internet. 
Mi franciscanamente humilde blog, leído seguramente por muy pocas personas, nació, como tantos otros, entre el 2008 y el 2009, hijos del intento destituyente de los empresarios agropecuarios, mediáticos y sus representantes políticos. Nacimos para apoyar un gobierno que se había propuesto recuperar tanta cosa infamemente birlada, desde la sangre de los desaparecidos, el rol del Estado, la idea de solidaridad como un pilar social, la cultura del laburo. Con nuestras pocas virtudes y excesivos defectos, fuimos, en el seno de una clase mayoritariamente adversa (aquella que puede acceder a las computadoras) la posibilidad de pensar que existe una versión de la realidad discrepante con la de los medios concentrados, cuando no había mucho más eco que el de Página/12, 6 7 8 y algunos programas radiales.Debo disentir con los conceptos de muerte de la emoción y reino de la errancia. Cada uno de nosotros lee a muchos otros, escrituras  con infinidad de matices, enormemente ricas en su heterogeneidad. La emoción y las ideas se desplazan, se enhebran, se funden y se separan para volver a encontrarse. Generan, movilizan, alientan el sentir y el pensar. No digo de ningún modo que esto reemplace al "cara a cara", pero tampoco es sólo un hábito autocomplaciente  de solitarios. Muchos de quienes escriben en sus blogs son auténticos militantes, personas que salen de sus tareas laborales y se van a seguirla en sus partidos (aclaro que no es mi caso) ¿Ellos también son boludos que tienen un blog? no creo merezcan una afirmación tan contundente. Y para no hacerlo tan tedioso, una referencia al tema de la información: si bien ésta no está ausente en los blogs, se me ocurre la cuestión trata más acerca de la construcción colectiva de una mirada, que de un hecho informativo en sí. Y si algo debe destacarse aquí son dos palabras: "construcción colectiva", construcción del sentido que se arquitectura desde el intercambio, y que formarán parte del bagaje con el cual diariamente discutimos con quién sea el país que tenemos y el país que soñamos.
Para finalizar, maestro, agradezco enormemente sus palabras provocadoras, porque ellas están en el origen de tantas otras que escribimos, intentando, a pesar de nuestras limitaciones,  ser sujetos allí donde se nos espera manipulables como objetos.
Con el mayor de los respetos, lo saludo afectuosamente.

24 dic. 2010

Un Saludo a mis Amigos Blogueros

Queridos Compañeros Blogueros:

Estamos ya en los últimos días de un año que nos ha llevado desde la inmensa alegría del  Bicentenario hasta el desgarrador dolor por la muerte de Néstor Kirchner;  el año en que la Asignación Universal por Hijo se convirtió en una gran ayuda para los más necesitados, pero a la vez, siendo condición sine qua non   la vacunación y la escolarización, también los obliga a romper  el traslado generacional, la herencia de la exclusión social. Es decir, además de paliar el hambre del hoy, les genera posibilidad de futuro.
Fue también el año de la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario,  otra forma de hacer mejor nuestra sociedad,  de ir desnudando su hipocresía, de romper con la influencia de la moral religiosa, prejuiciosa, medieval, excluyente del distinto.
Un año donde se ha producido quizá la más importante y trascendente noticia en décadas: el retorno de los jóvenes al protagonismo del pensar y actuar la política: el año en el que la muerte trajo el renacimiento de los ideales, el brote de mil flores.

La arremetida de la derecha salvaje, violenta, insensata que estamos sufriendo estos días, quizá constituya la señal más clara que se está transitando el camino correcto.  Ya no les queda capacidad argumentativa alguna, ni siquiera contando con el formidable arsenal mediático del que disponen. Por eso el encarnizamiento,  por eso la violencia.


Queridos compañeros, a pesar de las zozobras, de las preocupaciones, de las provocaciones, este proyecto popular va;  sigamos yendo tras las utopías, ya que el triunfo no está en alcanzarlas, sino en nunca dejar de perseguirlas.


Les mando un Gran Abrazo


Sujeto.

19 dic. 2010

Alrededores

Desde que la leí por primera vez, hubo una frase de Macedonio Fernandez que me impactó profundamente: "será tan sustancial como entrar en materia,  y sin embargo, se trata de otra cosa". Al cabo, por poco o mucho que se lo piense, esta frase roza peligrosamente la verdad. Y decimos "roza" con una intencionalidad despojada de ingenuidad: la verdad es algo que siempre se produce a pérdida; la verdad va dejando restos, podríamos decir, "no dichos": no existe "la" verdad como punto de arribo; más bien habría que verla como la posibilidad, relanzada una y otra vez, de que el barco llegue a puerto, sí, pero, para volver a salir. Otra cosa, mucho me temo, se llamaría religión, y no es lo nuestro...
Otra manera de decirlo, es que en relación a la Verdad,  siempre andaremos por los alrededores.
"Es por eso que preferimos, como tantas veces, y usando descaradamente el viejo código de los edictos policiales, "merodear por los alrededores" , bordear por las supuestas afueras de lo que ha pasado en el pomposa e inmerecidamente llamado "Parque" Indoamericano y compartir, con los pacientes amigos que nos leen, algunas reflexiones que, si son logradas, deberían convertirse en preguntas.
Una primera reflexión es que esto no ocurre en el centro, en la zona del turismo que interesa, blancos con billeteras bien provistas, sino en la periferia: en los alrededores. Es decir, esta "posibilidad de descontrol", por llamarla de algún modo, se puede dar en los descuidados alrededores, donde el "arreglate como puedas" es ley, y no en el centro iluminado por los flashes de los turistas, cara amable de la Reina del Plata.
Por ejemplo, se habla de la invasión del espacio público, en este caso, de un "parque". Si este lugar es denominado así, corresponde a un abuso del lenguaje: abandonado, dejado de lado, es público por el solo hecho de no ser "propiedad privada", mas no porque el gobierno comunal lo haya sostenido (y mantenido) decentemente como un espacio de esparcimiento para los "vecinos". ¿Será ésta la definición de lo público que sostiene (perdónese  el oxímoron) el pensamiento del ingeniero?
Interesante ha sido ver, en la construcción mediática de la realidad, el papel de los "vecinos"." Los vecinos: he aquí un significante prolífico, podríamos decir,  privilegiado, del macrismo. Desde lo topológico, desde el punto de vista de los lugares, estaríamos tentados de suponerlo como un agrupamiento por proximidad, por compartir una geografía acotada, con elementos identitarios,  por ejemplo, "habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".
¿Será así? Nuestra hipótesis es que no; vecino, para el macrismo, es una construcción que gira fundamental y prioritariamente alrededor de la propiedad privada. El vecino con todas las letras, es dueño. El inquilino, si puede pagar su alquiler, no "cae" de la categoría, pero no merece ser miembro pleno.  Y aún cabe una  distinción más: no tiene la misma valoración un vecino de la zona norte de la ciudad a uno de la zona sur.
Siguiendo  este sencillo esquema,  el gobierno PRO  no miente cuando dice que gobierna para los vecinos; en rigor,  sería más exacto decir que no le importa en lo más mínimo la suerte de quienes no califican para el vecinazgo. En todo caso, los considerados vecinos de la devaluada zona sur le son útiles en tanto puede oponerlos a los excluídos. Cualquier semejanza con una película de zombies no es casual.             
Pero hay también otra lectura posible: esta suerte de palabra-insignia del PRO, esa que jamás deja de pronunciarse en ninguno de sus discursos, podría decirse que es también, una forma de marcar, de develar sus propios límites: el de Macri es un partido vecinal, que podrá, eventualmente, gozar del apoyo del inquietantemente volátil electorado porteño, pero que no puede, per se, ir mucho más allá. Estos vecinos han sido presentados por los medios, a modo de justificación de la violencia, como pobres que luchan contra otros pobres. . Pero,  ¿Hablamos de la misma pobreza cuando nos referimos al propietario, o al inquilino de un departamento, con un empleo formal, obra social, algún aporte jubilatorio, que a los excluidos que alquilan una miserable pieza para cinco o más personas en una villa, que con suerte se mal alimentan cartoneando, carentes de todo lo que consideramos básico para vivir? Obviamente, la respuesta es que no; hablamos de personas de clase media baja, o aún baja, a la que se ha ido empujando a enfrentarse con excluidos, al punto de haber importado grupos de choque para promover la idea de una violencia masiva, y espontánea. La realidad es que, tras el llamamiento a la xenofobia  por parte de Macri, el intento de asustar a los burgueses -en lo que sabemos desemboca- y que el lenguaje de los medios hay producido el deslizamiento de "ocupación" al mucho más sugestivo de "toma",  aún con sus reclamos más que atendibles, la gran mayoría de los auténticos vecinos de la zona no se plegó a la producción de la violencia. Los más radicalizados de los "vecinos", incentivados por un Jefe de Gobierno que eternamente se pregunta por qué le pasan a él todas estas cosas, claman por trenes repletos de extranjeros de piel oscura partiendo hacia el norte. Algunos de ellos han visto a pequeños grupos muy decididos, disparando balazos, o tirando piedras, y los siguen: están "defendiendo su barrio". Y aquí surge un tema inquietante: la facilidad del contagio de la violencia. Es ya un clásico la figura del barrabrava como fuerza de choque contratable por cualquier segmento social que tenga el suficiente poder económico o capacidad de influencia e impunidad; goza el habitual y unánime consenso en su rechazo, pero, si el espectáculo (y el objetivo) lo amerita, deviene “vecino que defiende su barrio”. ¿Cuáles serían los anticuerpos sociales para no caer en este tipo de situaciones?                                                                                                                          Esto ha generado un cierto efecto de contagio, diversos focos en donde desposeídos ocupan terrenos reclamando solución a sus problemas habitacionales. Es, en el  lenguaje racista que se ha fogoneado, "la invasión de los negros", "el plan descansar", el "vienen acá porque no hacen nada y les dan beneficios".  Tanto repetidor serial que parlotea por ahí, ventilando su indignación, ¿Habrá pensado alguna vez que esas épocas que añora, en las que podía viajar al exterior porque un peso era un dólar, esa fiesta es la que comenzó a pagarse en el 2001? ¿Se le habrá ocurrido que el "ramal que para, ramal que cierra" que tanta admiración le causó, decretó el fin del ferrocarril, y con él la muerte de innumerables pueblos y la migración forzada? Hubo de todo en cuanto a "opinión pública" respecto a este tema. De los xenófobos no vamos a hablar específicamente, pero están incluidos en el registro de los violentos, así no se hayan movido de su casa, sencillamente por su capacidad de generación de climas hostiles, de preparación del terreno que desemboque en un "¡haga patria, mate a un bolita!", nos interesa más pensar en otros casos, el de aquellas buenas personas, gente de trabajo, a la que, si bien no pasa grandes privaciones, tampoco está en una posición envidiable en la cadena del consumo: Una consecuencia de este falso  "pobres contra pobres" que han pretendido instalar, tiene la sutileza de la injusticia: "a ellos, que ocupan, le van a dar una casa, y a mí, que alquilo desde hace xxx años, no me dan nada..." Se me ocurren algunas preguntas: más allá de los planes habitacionales que en CABA el gobierno vecinal no implementa, ¿No deberían los bancos otorgar créditos inmobiliarios a las personas que tienen un trabajo formal, y  ocuparse el Estado de aquellas necesidades de los más desprotegidos? Hay un proyecto de  ley de Reforma Financiera que ha hecho planteos en este sentido, pero no se ha visto mucho entusiasmo en apoyar su implementación; es decir,  quizá haya que pensar también que cuando se cajonea una ley que puede reorientar el crédito existe algún grado de responsabilidad en llegar a este tipo de situaciones, o en el caso de los empleadores que pagan parte del salario en negro e impiden así calificar para un ya de por sí escaso  posible crédito inmobiliario.  ¿Cuántas de las voces condenatorias que escuchamos a diario colaboran activamente en la producción de   estas realidades ?                                      
La cuestión de la exclusión será un problema que llevará años revertir, y, en mi opinión, se hace prioritario hoy  todo el asistencialismo posible del Estado para poder incorporarlos al sistema; no hay aquí otra posibilidad, y, mucho me temo, sus beneficios no se verificarían sino en los hijos de aquellos que han sido expulsados completamente del sistema.  Pero requiere también que nosotros, ciudadanos, "vecinos", tratemos de comprender los fenómenos en su complejidad, y no seamos tan sólo las repetidoras del discurso del Amo.
Seguramente habrá muchas más cuestiones que están "por los alrededores" de temas como éste, cuestiones que quedan escondidas, ocultas, detrás de esas verdades enlatadas que nos venden por pack; en todo caso, lo importante es siempre recordar pegarse una vuelta por la periferia de los temas, porque allí se suelen encontrar algunos fragmentos de verdad, tesoro invaluable si los hay.

18 dic. 2010

Chau Sujeto de la Historia, hola Sujeto

Hola, quiero avisarles que he decidido modificar el nombre de autor, el cual a partir de ahora van a leer como "Sujeto", tanto en los escritos que publique como en los comentarios que efectúe.


La explicación es la siguiente: siendo psicólogo y psicoanalista, siempre he evitado escribir "desde" esos lugares conceptuales, porque en todo caso, también significaba limitarse a ellos.
Es decir, uno escribe desde la formación que ha tenido, pero eligiendo una libertad de mirada mucho más amplia. 


Y el que escribe es siempre un Sujeto. 


Por todo lo dicho anteriormente,  había elegido no ser Sujeto del Inconsciente, ni Sujeto del Significante; sino que  tomé el nombre "Sujeto de la Historia" sin necesidad de ceñirme rigurosamente al concepto hegeliano, tan sólo denotar que somos el entrecruzamiento de discursos, de hechos,  de la historia individual, familiar, colectiva. Sujeto sujetado, determinado, pero en permanente lucha contra lo que lo determina, sujeto que "hace" historia.
Ahora, que he decidido comenzar a estudiar la carrera de Filosofía,  sostener "Sujeto de la Historia" se hace imposible, por las razones de coherencia  ya expuestas; por eso, a partir de ahora, chau Sujeto de la Historia, hola Sujeto.


Aprovecho para saludarlos, y agradecerles su paciencia y buenos aportes.

8 dic. 2010

Gracias por otra alegría


Hasta la victoria siempre, ROJO 

Yo soy de la época de Bochini y Bertoni, por eso valoro tanto este triunfo

3 dic. 2010

Transformaciones y Equilibrios

Si no creyera en la balanza,                                                                                                                      en la razón del equilibrio                                                                                                                           Si no creyera en el delirio,                                                                                                                        Si no creyera en la esperanza...
                                                       La Maza, Silvio Rodríguez

Hace siete  años, cuando un ignoto patagónico, flaco, desgarbado y con la suficiente mezcla de calidez y torpeza como para meterse entre la gente y lastimarse con una cámara (qué anticipo de lo que vendría: lastimarse con una cámara...) asumía la presidencia de la Nación, creo que nadie se imaginaba de qué modo transformaría el país.
No creemos necesario, a esta altura, la enumeración de las medidas de gobierno que han promovido la transformación social, política, económica y cultural que está en marcha en Argentina; más bien quisiéramos detenernos brevemente en algunos puntos nodales de -creemos- toda la praxis kirchnerista,  que lo han llevado a la posición en que se encuentra.
Concebir la política como el ámbito por excelencia de la resolución de conflictos, es absolutamente solidario con la convicción de no criminalizar la protesta social.  Si recordamos los gobiernos anteriores (Menem, Duhalde, De la Rúa) en los que la política era simplemente el brazo ejecutor del poder económico, la criminalización de la protesta social era norma: dado un discurso único, el del mercado, aquello que se resistiera era pasible de represión, sea ésta la diabólica del "ramal que para, ramal que cierra", o la más burda, la del palito de abollar ideologías. Creo innecesario destacar que no estamos hablando de meras disputas ideológicas, sino de exclusión, desempleo, violencia, muerte, hambre. Reales, concretas, brutales.
Ahora bien, ¿cómo encarar la dimensión del Conflicto ? (motor de toda transformación posible) : apelando al Equilibrio.  A grandes rasgos, y a riesgo de ejemplificar groseramente: los trabajadores discuten con los empresarios sus ingresos en negociaciones paritarias,  pero a su vez, el Estado ofrece a las empresas diversos beneficios: medidas antidumping,  fomento al consumo, etc, en un círculo que relanza el circuito económico. El Estado, pues, en un rol de injerencia activa en la vida económica, pero tendiendo a una mayor equidad en el reparto de la riqueza. ¿Que falta mucho? Sí, indudablemente. Pero, que ya se comenzó, sí, también.                ¿Un mejor ejemplo de equilibrio? la Asignación Universal por Hijo (AUH) no es -como pretenden sus detractores-una dádiva,  sino una ayuda económica a los más necesitados, con una condición: la de la obligatoriedad de la vacunación y la escolaridad; esto es, la condición sine qua non para recibirla es la de utilizar las herramientas universalmente válidas para salir del estado de exclusión: salud y educación, brillante síntesis de la dialéctica entre derechos y obligaciones, y de solidaridad intergeneracional: el beneficio, condicionado por la obligación mencionada, de que las futuras generaciones tendrán más y mejor preparación para afrontar los desafíos de la vida: corte del círculo vicioso de la marginalidad, ni más, ni menos.
Por supuesto, si quisiéramos trasladar esta pequeño bagaje de conceptos (equilibrio, conflicto, solidaridad, tolerancia) a otros campos, lo haríamos fácilmente: desde los Derechos Humanos a la emergencia de las problemáticas como la democratización de la comunicación audiovisual, o desde el histórico logro del matrimonio homosexual a la ya indiscutiblemente imprescindible despenalización del aborto; muchas son las cuestiones en que han caído paradigmas con fuerte pregnancia. El kirchnerismo ha desatado fuerzas y dinámicas sociales que van mucho más allá de su posibilidad de manejo, hay un plus que se agrega: la irrupción de la juventud tomando su papel en la historia, después de un letargo inducido por los adormecedores de conciencias . No es un dato menor, en absoluto, y se ha intensificado notablemente por la -siempre a destiempo- muerte de Néstor Kirchner: su legado ha sido el de ejercer la militancia, el de no llegar al poder para olvidar los ideales.
Es entonces en este contexto, y con la numérica necesidad de sumar, que me pregunto, no sin cierta angustia, por el inquietante poco eco que han tenido las trágicas muertes de un ciudadano qom ( o toba) y un policía, en un conflicto por "propiedad privada" donde se han unido los intereses del poder político provincial, el poder judicial, la institución policial y el poder e influencia de terratenientes. El mencionado "poco eco" ha sido exhibido tanto desde el Gobierno Nacional,  como de lo las distintas agrupaciones que participan del kirchnerismo, y paradójiamente han tenido en nuestros denostados blogs algunas de las condenas más explícitas, como -aclaro: entre muchos otros interesantes análisis blogueros- pueden leerse en el blog del amigo Daniel Mancuso, o en el de Guillermo (Todo con Alambre), que creo tocan puntos muy similares a los que estamos planteando aquí. 
Estamos a las puertas de un año electoral, más aún, de elección del Poder Ejecutivo Nacional.
Es más que clara la necesidad del kirchnerismo, encarnado en la conducción de Cristina Fernández, de articular una política frentista, en la cual, como es obvio por la heterogeneidad de pertenencias ideológicas y partidarias, el armado no es cosa sencilla. Podría decirse que desde cada procedencia del frente, habrá "sapos"por tragar, lo cual es, ni más ni menos, que el precio de la diversidad, pero confío en el criterio de nuestros gobernantes para sostener este delicado equilibrio.
Ahora bien,  alejado de todo "purismo" (en el que jamás podríamos competir con algunos amigos de una izquierda de pensamiento inflexible),  se nos impone la pregunta acerca de los Límites que debe tener el espacio, porque en el proceso mismo de suma para acumulación de poder, se van empoderando también, o al menos , preservándolo si ya lo tenían, los Insfran, su justicia ladera, los intereses comunes con los dueños de la tierra. En fin, la negación de lo que solemos sostener.   Dicho con la mayor claridad que nos sea posible: intuímos más que sabemos de las enormes dificultades y complejidades para gobernar, pero también, con humildad, peticionamos para que tipos como Insfran no formen parte de este proyecto; podríamos tranquilamente perder algunos votos, pero lo que no podemos, ni debemos, es dejar afuera nuestras convicciones: inclusión, equilibrio, dignidad, equidad.  Acá hablamos de  represión y muerte, no de simpatías políticas, y además, tenemos una enorme obligación con los jóvenes que tomarán la posta mañana: un capital que vale mucho más que el del poroteo: el de seguir creyendo que la política es la condición necesaria para la  liberación, y el de sentir este compromiso ético con la vida, que los hizo acercarse.
                                                                                             

20 nov. 2010

Un Año Enredando Palabras


Hace un año comenzaba esta experiencia totalmente nueva para mí, que vivía  disociado de Internet,  de abrir un blog.  Como la gran mayoría de nuestros blogs,  nació como reacción a la  embestida bestial y destituyente de una derecha miope y mediocre, pero apuntalada y dirigida por los encantadores de serpientes colectivos, los fabricantes de opinión pública a medida.
Fue muy importante, en mi caso, la influencia de Carta Abierta, a la que me había integrado a principios del 2009, porque allí encontré a un núcleo notable de resistencia, dispuesto a dar la batalla cultural de construir el otro relato, el del campo popular, para oponer al  hegemónico.
Allí comprendí claramente que un posible puesto de lucha era escuchar atentamente los discursos del poder, el lenguaje de los medios, y  comenzar, en humildísima escala, a buscar fisuras para penetrar en ellos, para  develarlos, a la vez de comprender que es imprescindible generar nuestros propios símbolos para seguir cambiando la realidad.
Eran momentos donde era muy difícil defender al Gobierno, porque la maquinaria propagandística nos convertía en una suerte de  fanáticos de una secta diabólica, dispuesta a devorar todo, a destruír el país. No se podía mantener una discusión política en un tono racional, en términos de intercambio de opiniones; más bien, parecía haber un aire inquisitorial por parte de quienes decían defender la libertad (y en particular, la de prensa y expresión). Eramos, si se quiere, una suerte de descastados. Todo esto nos fue llevando al teclado.

El 20/11/09, bajo el título "Palabras Preliminares" (¿pensaría que estaba escribiendo un libro?) dábamos nuestro manifiesto de intenciones: 
"Como ocurre con todo lo que nace, llega a este mundo precedido por expectativas y deseos, por ideales a los que apuntar.
Enredando Palabras no es la excepción; por un lado, enredar palabras será ponerlas a jugar en la trama de una red colectiva, pero, por otro lado, enredar palabras será el intento de enmarañar ciertos discursos que se pretenden verdades reveladas. La idea es cuestionarlos, desnudarlos, poner en relieve qué se proponen, qué implican. En síntesis, Enredando Palabras es la creación de un espacio compartido para construír nuestra propia mirada crítica sobre nuestra sociedad y nuestras instituciones, partiendo de los discursos dominantes y develando la dimensión del engaño".  En esto mismo seguimos estando.

Ahora bien, vamos a lo que realmente importa, que es la gratitud.
Quiero agradecer profundamente a todos los compañeros, a todos estos amigos que con su lectura y sus aportes, sostienen este deseo de escribir.  Los mal llamados "comentarios" que ustedes dejan, muchas veces han producido más texto, lecturas más profundas,  que los escritos que las originaron, lo cual es siempre una gran satisfacción. Ya lo dijimos anteriormente: en este blog, los comentarios forman parte del texto, porque son ni más ni menos que su retorno enriquecido.
Como dice Silvio Rodríguez en "Playa Girón": compañeros de historia. Muchas Gracias a todos por la grata compañía. Nos seguimos leyendo.
 

13 nov. 2010

Los Vivos, los Muertos y los Muertos Vivos


Me gustan mucho las películas de terror, y en particular, dos subgéneros: uno, que podría bien ser representado por filmes como "El Exorcista", y el tríptico de "La Profecía", en las que se percibe la presencia del demonio mismo, la entidad suprema del mal, y su influencia sobre los hombres, intentando conducir al mundo al reino de las sombras.
El otro subgénero, que francamente me apasiona, es el de los zombies, los muertos vivos.
Éste me parece mucho más rico en matices, en metáforas, en lecturas. Lo que marca mi preferencia por éste último es una característica distintiva del anterior: acá no se trata del maligno supremo: el sujeto en cuestión es el humano mismo.                                                              Pero, adelantémoslo desde ahora, no vamos a hablar desde el Psicoanálisis sobre la muerte, sino ensayaremos algunas metáforas, algunas lecturas que podríamos desprender.
 Conociendo muchos protagonistas de la vida política argentina, guiarnos por el género del terror no parece una elección desacertada. Veremos a dónde nos conduce. 
 A pesar de haber infinitas versiones sobre los muertos vivos, casi todas tienen su origen en una extraña infección, de origen desconocido, que causa la muerte de los infectados, pero que, posteriormente, hace que revivan.                                                                                                           Ahora bien, ¿Viven?. Es éste el primer punto a discutir; en realidad, difícilmente pueda aplicársele ese término, porque en su reanimación lo único que los hace parecer vivos es un ansia devoradora, la ira con la que se entregan a su festín caníbal.  El moverse, el ejercer su voracidad, les da una apariencia de vida, una cáscara vacía. No dejan de ser muertos por ello, porque no tienen vida propia.¿Alguien podría imaginar a cierta diputada, especialista en fundar partidos políticos, a los que luego devora, construyendo, haciendo algo positivo ?
No deberán los vivos olvidar las cartas a las embajadas,  las profecías apocalípticas y sangrientas en las que se preparaban emboscadas a las caravanas de las 4x4; ni tampoco el fin por linchamiento a los Ceacescu vernáculos, o el deseo de viudez. Tantas dentelladas se le han soportado:  es la muerta viva por excelencia: sólo el odio y su ansia devoradora sostienen la ficción de su vida política.
De todos modos,  y muy a su pesar, cuando ésta diputada, otra que la sigue( al decir de un amigo "con fidelidad canina"), el capitoste de turno de la Rural, o la empresaria apropiadora de bebés atacan con toda su furia, nos quedamos con la tranquilidad de saber que estamos lo suficientemente vivos, y por el buen camino.
¿Cómo no ver la similitud del comportamiento del Grupo A en el Congreso con la imagen de los zombies deambulando, con el único interés de encontrar qué devorar ? Un sello distintivo es justamente que no tienen propuestas propias, sino conductas reactivas: "se oponen a", no proponen.
Quizá alguien pueda decirnos que es exagerado y maniqueo efectuar esta comparación con ciertos personajes. Y es posible que así sea; ocurre que la ferocidad de sus embates, muchas veces carentes de sentido no ya político, sino elementalmente común, el afán irracional a oponerse a lo que sea, remeda demasiado a este género de terror como para poder sustraerse a la tentación. Por supuesto, no nos referimos en los mismos términos a la totalidad del conjunto opositor; es claro que hablamos de un amplio y selecto grupo fácilmente reconocible: los que circulan de un programa a otro de las empresas de comunicación concentradas, repitiendo hasta el hartazgo el libreto asignado. 
Argentina tiene una excepcional riqueza de muertes reales significativas: Perón, Evita y el Che, los desaparecidos. Carrasco, Kosteki y Santillán, Fuentealba, Jorge Julio López, Mariano Ferreyra y tantos otros. Estos han sido muertos que han trascendido a la vida en el recuerdo,
son la prueba del triunfo sobre la muerte; si la muerte es la inmutabilidad, la imposibilidad del cambio,  ellos vienen a atestiguar que han dejado marca. Son Nuestros Muertos, los llevamos incorporados, justamente porque los sabemos irremediablemente muertos.
 Los otros, los  muertos vivientes, a su manera, constituyen una metáfora fallida: mientras algunos muertos, auténticos, reales,  reviven en el espíritu de los que están vivos, alimentándolos, nutriéndolos con su ejemplo, ellos, los falsamente vivos, constituyen su contracara: pretenden alimentarse de lo viviente, para sostener así su propia apariencia de existir. Quizá en este punto sea pertinente la imagen de quien ha llegado a la vicepresidencia, y que construye su carrera política sobre el terreno de la traición. ¿Quién lo hubiera conocido, qué notoriedad pública habría alcanzado este mediocre si no hubiera existido la traición ?. Lo espera, de todos modos, el destino de los parias. Nadie quiere a un traidor.
Otra característica de los muertos vivos es su carencia de referencias morales y éticas: como  la voracidad es su única guía, no deberían sorprendernos los intentos para desfinanciar al Estado en ocasión de uso de las reservas del BCRA para desendeudarse, o la operación  mayúscula de clientelismo y engaño artero con el 82% móvil, etc. Lo importante es morder al Estado kirchnerisma, arrancarle pedazos, debilitarlo.
Algunos muertos vivos, que en el pasado eran amos del infierno de la ESMA, terminaron de morir en completa soledad,  su pasada omnipotencia reducida al estado vegetativo. Lástima grande, hubiese querido para él una larga y agónica sobrevida, tediosa e indigna.
En algunas películas, le otorgan a los muertos vivientes una cierta capacidad evolutiva: algunos aprenden a escribir, y reclaman para su banquete caníbal un muerto a voces. Otros de su especie, menos evolucionados, pero rigurosamente prácticos,  le obsequiaron el cadáver de Mariano Ferreyra. No vamos a olvidarlo, nunca. Ni el pedido, ni el cumplimiento.
Los Muertos Vivos en Argentina han aprendido a usar máscaras: algunos congresistas, jueces, empresarios, periodistas, políticos, sindicalistas, esconden el verdadero rostro, ocultan sus colmillos bajo un semblante de republicanismo, consenso y seguridad jurídica, acechando los puntos débiles, esperando el momento oportuno. Durante años se han mimetizado, aparentando ser seres vivos, y han devorado incontables puestos de trabajo, le han comido la esperanza a millones de compatriotas, han desgarrado sus sueños. Pero, paradójicamente, hubo alguien que murió hace muy pocos días, y produjo un efecto fenomenal: comenzó a multiplicar, en los vivos,  la conciencia de estarlo, y forzó así un contraste mucho mayor con los muertos vivientes. Ya no se puede alegar inocencia...
Será entonces, tarea de los vivos, comenzar a reconocerse entre sí a pesar de sus diferencias, aceptarlas, e integrarlas en síntesis superadoras; comenzar a distinguir claramente entre quienes, sin pensar igual, buscamos el mismo destino: la vida, con inclusión plena, con dignidad, con futuro. Vivos, bien vivos, y honrando a nuestros muertos.

3 nov. 2010

Bicentenario y Muerte: el Pueblo en Acto

A veces uno siente simplemente el impulso de escribir y ya; una fuerza poderosa, una corriente de agua (¿o un viento patagónico?) que lo lleva por delante, lo atropella.  Y si bien  nunca se tiene muy claro qué terminará diciendo, a veces sabe sobre qué  va a hablar.
No es ese el caso hoy. Se entrecruzan, se mezclan, se arremolinan sentimientos y pensamientos, intuiciones; visiones del pasado y del futuro, muertes y nacimientos; pero, paradójicamente,  de todo este caos surge un sólo punto de certidumbre: el de haber cruzado un umbral en la historia a partir del cual nada será como lo fuera, porque algo nuevo está naciendo. Porque  muerte y  vida son  dos caras de la misma moneda.
La muerte de Néstor Kirchner irrumpió en nuestras vidas, pateando todos los tableros, reconfigurando todo a su alrededor de manera dramática, del mismo modo en que había llegado; hasta en eso fue coherente.
Durante estos días, en las largas horas de estar en la Plaza y en la fila para la despedida, me preguntaba porqué estaríamos ahí cada uno de nosotros; cuál era el motivo singular, la cuerda íntima tocada para que nos encontráramos allí toda la maravillosa y heterogénea multitud que conformábamos;  si el motivo que había impulsado al profesional de buen pasar económico era el mismo de la mamá que percibe la AUH; o si lo que convocaba a la gente anciana que estuvo allí increíblemente en pie a lo largo de las horas era compartido por las oleadas de pibes y pibas,  jóvenes, vitales, deseosos de construír su futuro. 
Se lloraba, se cantaba, se compartía con el ocasional compañero de al lado, con el que el destino había juntado en un tiempo, un espacio y un ideal.  Había una ceremonia pagana, un conjuro de la tristeza, sí, pero sin angustia.  No es un dato menor: había una gran tristeza, una pena enorme, pero a la vez una gran serenidad, en todo caso, un triste compartir.
No puedo evitar recordar un momento del Bicentenario: en la medianoche del 24 de Mayo, cantando el Himno junto a millones, donde escribíamos que lo que se jugaba era, ni más ni menos que la Constitución del  Nosotros; me pregunto si no estaremos ante una profundización de ese "Nosotros", emergiendo como el acto fundacional de una nueva etapa, del resurgimiento de una fuerte corriente de pensamiento y sentimiento nacional y popular, libertaria e incluyente, allí donde antes había sólo dudas .
"Gracias, Néstor. Fuerza, Cristina" , es el grito de batalla, la imbricación de lo que ya se ha hecho con lo que aún está pendiente de hacerse; es, también, la letra del compromiso que, en tanto pueblo, asumimos: seguí esta línea, te acompañamos.
Ahora bien, ¿habrá alguna razón fundamental, que se destaque nítidamente sobre las demás, que haya originado esto ? Seguramente, cada uno de nosotros tendrá la suya; en lo personal, creo que Néstor Kirchner volvió a unir política con pueblo mediante la Dignificación: si la política vuelve a tener sentido,  retorna como rectora de los destinos de un pueblo, es porque lo hace atendiendo los intereses  de las masas populares, en particular, de las más desprotegidas.  La política deja de ser instrumento de dominación económica y social para transformarse en la herramienta de cambio.  Esto, en sí, en la Argentina del siglo XXI, es una verdadera revolución, diríamos, la matriz revolucionaria: ampliando el espectro comunicacional, lo que redundará en mayor pluralismo;  volviendo a otorgarle al Estado un rol fundamental en el equilibramiento de la economía; promoviendo la industrialización en general, recuperando fábricas; la AUH a la vez que ayuda económica importante para los más desprotegidos, provee educación;  la promoción del empleo de toda manera posible;  la posibilidad que los trabajadores discutan salarios mediante paritarias; el rescate del sistema previsional y la lenta pero persistente recuperación de los haberes jubilatorios; la ampliación de derechos de las minorías, como lo ha representado la Ley de matrimonio Igualitario; y batallas aún por darse, como la discusión sobre el Aborto, porque el estado no puede desatender el hecho ya existente que éste se produce clandestinamente, pero que las mujeres pobres lo efectúan en condiciones que suelen desembocar en su muerte. ¿Alguien puede pensar en que estas conquistas son fácilmente desmontables ? Si bien una parte de la población tiene un acendrado componente reaccionario, hay desatado en la sociedad un impulso a más, a mejor, que no será fácilmente detenible por quienes tiran para atrás.
La muerte. Jodido tema para meterse. A nivel del Inconsciente, el freudiano, no hay representación en el Inconsciente; traduzco: no hay palabras que recubran eso llamado muerte.
Si toda muerte es, a su modo, un mundo que se derrumba, ésta, nuestra magna muerte, reconfigura el campo  en cuestión, porque ha hecho del Pueblo, Acto.
No puedo dejar de emplear este "reconfigura", es lo que insiste y en su insistencia repite, pero repite en diferencia,  porque justamente todo va mutando: el traidor es más visible en su traición, porque destaca, contrasta demasiado con la extraordinaria muestra de gratitud y lealtad colectivas. La impotencia de los charlatanes de la politiquería, sus discursos de ocasión, mediocres, grises, naufragan frente a la simple contundencia  del acto popular;  la fabricación perversa del sentido común se va a pique, porque queda desnudo el odio que lo sustenta, mientras sus pantallas no pueden ocultar el amor de millones.  
Allí donde la  idea neoliberal creaba clientes, consumidores, competidores, instalaba individualismo, desconfianza, lucro, cálculo. Lógica de mercaderes, el fin supremo no se extiende más allá de la propia familia. La libertad, tan bastardeada, se reduce al derecho de propiedad. Privada, claro.  Si la libertad es "del individuo" y la propiedad "es privada"; si la sociedad se reduce a un ámbito de competencia individual, con ganadores y perdedores; si el pensamiento se vuelve el eco de la voz del otro, no hay proyecto común posible, no hay destino común posible. Es éste el verdadero lugar de la Angustia: la posición de la mosca atrapada en la telaraña.
Hacía falta un nuevo acto para salir de este lugar de la angustia, de la telaraña del pensamiento único. Esta es la novedad que viene a introducir el kirchnerismo: a fuerza de hechos, de actos,  de restitución de dignidades, va haciendo que lo invidividual vacile, que el otro comience a tener otra existencia. Es eso, entre otras cosas, lo que encierra ese "Gracias, Néstor. Fuerza, Cristina" . Esta corriente de pueblo es la que se constituye en acto; es el pueblo hecho cuerpo el que abarrota la Plaza de la historia. El Pueblo en Acto es de la misma madera que el que en el 45 rescató a un hombre para convertirlo en su líder.
Ese ganar la calle sin otra convocatoria que el compromiso que se decide asumir; ese poder verse reflejado en las lágrimas del otro que se convierte en un semejante, ya de por sí constituyen una dolorosa derrota para la antipolítica: donde nos quieren temerosos, "adaptados",  discriminando al de tez más oscura,  con su billetera más vacía y su vocabulario más limitado, separados, en cambio, nos encuentran en pleno acto,  resignificando la toma de ciertas banderas nacionales que habíamos comenzado a vislumbrar en el Bicentenario: ya habíamos comenzado a entender que había que volver a constituír ese "Nosotros", ahora, estamos aprendiendo a darle su contenido: inclusión, dignidad, justicia.
Y en eso estamos, muchos de nosotros, reaprendiendo a ser pueblo.
Hasta la Victoria, Siempre.













                                                   

    27 oct. 2010

    CHAU NÉSTOR, HASTA LA VICTORIA SIEMPRE


    Me quedé sin palabras, sólo con sorpresa y dolor.
    Mucho dolor.
    Y mucho, mucho agradecimiento.
    Nosotros seguimos el camino de la Liberación

    Chau, Néstor Kirchner, Hasta la Victoria Siempre. 
     

    23 oct. 2010

    Violencia(s)

    Una gran tristeza. Eso siento por el asesinato de un pibe de 23 años que, siguiendo sus ideales, pagó con la vida su generosidad militante. Murió siendo solidario con laburantes víctimas de la injusticia; fue a manos de una patota a sueldo de un enriquecido jerarca sindical, para poder seguir sosteniendo sus privilegios. Como hemos venido pidiendo desde hace muchos años: juicio y castigo a los asesinos, sicarios y patrones. Justicia.
    Justicia, respeto y recuerdo son las únicas cosas que los vivos podemos ofrecerle a los muertos, que al menos no le falte ninguna de ellas a este pibe, llamado Mariano Ferreyra.
    Pero no voy a hablar de este crimen; ya muchos amigos en sus blogs lo han hecho con profundidad y compromiso.
    Desde hace algunos días venía pensando en escribir acerca de la violencia, sobre las distintas formas que cobra, sus distintos grados de visibilidad y, por ende, su impacto: algunos hechos, más que publicados, exhibidos en los medios, ofician de trampa para la mirada, si se me permite: de atrapa-mirada. Son los temas que concitarán la atención, el punto de focalización al que somos conducidos, porque forman parte del reality show cotidiano, las cosas de las que se hablará en la mesa familiar, en la oficina, en la calle.
    El uso de la palabra “show” no es azaroso ni inocente: se ve desde afuera, en tanto no involucrado, dirigiendo su mirada sobre lo que hace el otro. Una noticia como el crimen de este muchacho desata el festín caníbal; su imagen tirado en el piso, habiendo perdido el control de sus esfínteres, repetida a cada momento, se me hizo la representación del irrespeto, la profanación del cadáver como el atrapa-mirada ya mencionado para ser consumido canibalísticamente.
    ¿No es ésta, acaso, otra forma de la violencia? porque hay muchas otras violencias, infinitas, que son silenciadas, escamoteadas a la mirada. Hay violencia, demasiada violencia, sobre la que no se habla: las que ocurren en el ámbito hogareño, tantas mujeres golpeadas, chicos abusados; las redes de trata de blancas, los pedófilos con o sin sotana. El trabajo precarizado, abusivo, explotador; la discriminación por color de piel, por nivel educacional, por billetera.
    ¿Cuántas mujeres más deberán morir por abortos caseros por la sencilla razón de
    su pobreza que le impide poder pagar a un médico? ¿Cuántos chicos más deben ser abusados por curas pedófilos sin que ni siquiera la Iglesia los expulse de sus filas? Y la justicia, cuando los encuentra culpables, ¿por qué los privilegia con una libertad que se le niega al resto de los mortales, en espera de apelación?
    Pero celebramos el Día de la Madre, todos aprovechamos para hacerle un buen regalo a nuestra madre o a nuestra esposa, en nombre de nuestros hijos. Y también festejamos el Día del Niño, les regalamos objetos a nuestros hijos, mientras un canal de TV y la curia arman “un sol para los chicos”. Sol que sale por un día, trescientos sesenta y cuatro, si no se nubla, llueve.
    Me pregunto cuándo, al hablar de inseguridad, se lo hará pensando en quienes no tienen la seguridad de poder cenar esa noche; cuándo será que, al hablar de robos, se mencione a tanto niño al que le robaron brutalmente su infancia, y salen, chiquitos, a cartonear.
    Vivimos en una sociedad terriblemente hipócrita: muchos de los que clamaban indignados por el asesinato de este muchacho son repetidores seriales de que “a los piqueteros hay que matarlos a todos”, pudiendo sostener ambas cosas sin inmutarse. O aquellos que se quejan acaloradamente por la inseguridad, por las muertes que suelen producirse en intentos de robo de auto, pero no dudan en comprar los repuestos en la calle Warnes, en su mayoría robados, porque son más baratos, acaso por estar manchados de sangre.
    Violencia es también una asimetría tan obscena, el contraste tan marcado entre los que más tienen y los que han sido expulsados a la marginalidad.
    Ser joven y pobre suele ser una invitación al prejuicio incriminante y a la inversión de carga de la prueba: será culpable hasta que alguien demuestre lo contrario.
    Cuando se discrimina, cuando el otro deja de ser una persona para convertirse en una molestia, o una posible amenaza, el buen burgués, temeroso de su integridad o la de sus bienes, no duda en ejercer su violencia, esa que los hace comprar un arma para “defensa personal”, o esos gigantescos perros que suelen salir en el show televisivo porque terminaron matando a alguna criatura de la misma familia.
    Eso se llama “drama”, “tragedia”, palabras grandilocuentes que no usarían si el pibe muerto a dentelladas hubiera sido un pobretón que entró a buscar la pelota caída tras el portón, porque la invasión de la propiedad privada cambia la carátula.
    Todo esto queda fuera del registro de la cámara, no aparece en las pantallas.
    El festín caníbal no ha requerido de estas nimiedades, es escrupuloso al extremo en la clasificación de lo que se debe consumir y lo que se debe descartar.
    Y no se trata de diluir a los violentos, de licuarlos, dentro de la violencia de la sociedad. No. Hay una clase de violentos de la que tienen que ocuparse las instituciones del Estado, en particular, el Poder Judicial, pero otras formas de la violencia, más sutiles, indirectas, pero no por eso menos destructivas, requieren que volvamos la mirada hacia nosotros mismos, y nos preguntemos qué tenemos que ver nosotros como sociedad con lo que nos pasa. Comencemos a ver estas otras formas de la violencia, de la injusticia, que es su madre. Y alguna vez tomemos en cuenta que nuestros hijos aprenden mucho de lo que decimos, pero se forman fundamentalmente viendo qué hacemos con lo que decimos.
    Comencemos, entonces, a usar los espejos en nuestras casas.

    6 oct. 2010

    Maradona, la metáfora y la manada

    Leo en internet una nota publicada en el diario español El País, llamada "Maradona como metáfora argentina", y,-entre tantas otras curiosidades que iremos desplegando- firmada por dos personas: John Carlin, periodista adde quien aclaran vivió 10 años en Buenos Aires, y Carlos Pierini, a quien presentan como médico psicoanalista argentino. Es interesante prestar atención a esta presentación, porque justamente alude a lo que los habilitaría, les daría la pátina de un cierto saber desde el cual van a hablar: sugeriría que la nota periodística va a estar apuntalada, sostenida desde un discurso psicoanalítico. Cumplo en informar que no es así. La utilización de palabras propias de una disciplina per se no hacen a un texto científico, y, está claro, no hablará "el Psicoanálisis", hablará un sujeto que en todo caso es psicoanalista, y no más que eso, lo cual no lo habilita especialmente para nada que no sea su práctica profesional.  Me disculpo por esta larga introducción, pero maradonianamente podríamos decir que, al menos en ésta, el Psicoanálisis no se mancha.

    Ahora sí podemos aproximarnos al texto en sí, que no es otra cosa que una expresión de rusticidad y pobreza intelectual,un compendio de prejuicios sociales, políticos, ideológicos enmascarados en la ficción científica, y estructurados en pares de oposición: la Argentina del Centenario, granero del mundo,  con un standard educativo comparable al europeo occidental, se convierte así en el Paraíso Perdido, estado ideal que bien podría ser producto de un discurso religioso, por el pecado del populismo, y, en particular, del peronismo.             Interesante cuestión,  en su inflamado (e infatuado) discurso, la "pareja autoral" de la nota sostiene enérgicamente que la "manada" al endiosar a "seres Ídolos-Dioses" (sic) como Perón, Evita, Maradona, NK y CFK, niega la realidad. ¿Realidad de oligarquía del Centenario obscenamente rica, de los que embarcaban a su vaca camino a París para tomar leche fresca en la travesía ? En todo caso, si de manipular los límites del Psicoanálisis se trata, lo que quedaría bajo el manto de la represión es justamente la causa del enriquecimiento ofensivo de las elites patricias: el laburante. Y la represión no es solamente  la acepción freudiana, sino la que instrumentó, entre tantas, el ejército en la Patagonia. ¿Qué pasó acá con la metáfora, Pierini, cayó ante las balas, como esos seres reales, tan reales que necesitó nominarlos como animales de manada ? Haciendo honor a la repetición compulsiva con  la que los autores nos iluminaron, también cayó bajo la represión (la freudiana, por la cual ciertas representaciones insoportables para la consciencia son expulsadas al Inconsciente y retornan luego como síntomas, sueños, lapsus, fallidos) la sucesión de golpes de estado, fusilamientos, persecuciones, silenciamientos, culminando con la obra maestra de lo siniestro: las desapariciones. Si estamos analizando desde un dispositivo psicoanalítico, ¿cómo soslayar que cuando los grupos de tarea secuestaban, lo llamaban "chupar"? Todo eso desapareció de su prolijito discurso, Pierini, de la figurita del Billiken "psi" que quiso componer, la idea del eje del mal encarnado en el populismo, el peronismo, todo lo que a usted le huele muy mal, como una hedionda manada de animales salvajes.
    Como también desapareció de su discurso el ajuste, ya que estamos embretados en cuestiones del significante, precisemos: el ajuste del cinturón del pueblo durante muchos años por esa corrección política que usted, Pierini (yankee go home, ya no me interesa el gringo) parece añorar: los Mxnxm, De La Rúa, Cavallo, tantos, rigurosos, planificados y serios a su agrado. Si, han costado algunos muertos, es cierto, pero la manada es numerosa. No importa, de todos modos, los éxitos y los fracasos no se miden por cantidad do.e muertos, sino por proximidad al ideal propuesto.
    Para finalizar: ¿No será que usted se cree -un poco- una suerte de Maradona con la brillante obra que ha parido?
    Porque, visto desde la manada, parece usted  iluminarnos, señalándonos el camino correcto, ese que nos llevaría a ser un poquito, apenas un poquito, más a su semejanza, lo que sería como recobrar el paraíso perdido.

    P.S.:  en mi retina llevo el magnífico gol de Maradona a los ingleses, pero no el de la mano, sino el otro, el de la ética de un deseo indestructible, en el que ni siquiera lo pueden voltear. ¿lo conoce ? porque es ése el que se le valora, al menos en mi barrio.

    También podría funcionar como metáfora, ¿no?

    Habría más para decir, honestamente, sobre lo escrito. Pero no creo valga la pena, al cabo, cada quien tendrá su concepción del mundo (esa que el viejo vienés llamaba weltanschauung)
    y de acuerdo a ella vivirá, escribirá, pensará. Dificulto podamos coincidir en algo.
     
    Por último: Que feo, para un psicoanalista, hablar de un adicto, y decir que se chupó todo.
    Fíjese en lo escrito arriba, a lo mejor le resuena. Ah! de "la manada" no me explayé, lo dejé a criterio de cada quien...

    20 sept. 2010

    Efectos (leer más)

    Días atrás, un muy joven muchacho que está comenzando la carrera de Psicología, me preguntó si el psicoanalista, cuando interpreta, por ejemplo, un sueño, no ejerce alguna influencia sobre el "paciente" (ya veremos a qué responde el encomillado). Evidentemente, o bien alguna lectura, o su propia fantasía le causó ese interrogante, y posiblemente también lo interpeló éticamente. 
    Para no aburrir a los amigos que tienen la amabilidad de leer estas líneas,  resumo al máximo la explicación que le di, proponiéndole cambiar la palabra "paciente" por otra más adecuada: "analizante".  Mientras que  "paciente" remite a una actitud de espera, con una mayor o menor pasividad, el "analizante" es pura actividad: el sueño no son las imágenes del sueño, sino las palabras con las que se lo construye como relato para el analista. Es decir, el sueño son las palabras con las que el analizante construyó un relato que ofrece al analista para su interpretación. Destaquemos desde ya algo: la interpretación que se le vaya a dar será siempre en relación a la singularidad de ese sujeto, porque justamente en el sueño (como en los actos fallidos, los lapsus) se produce lo  que podría llamarse un "efecto sujeto", la emergencia del sujeto propiamente dicha. Es a esto a lo que apunta la intervención del analista, y es ésto lo que, justamente, éste jamás podría "controlar" o "influír". La cuestión tiene varias otras aristas a considerar, pero para nuestro propósito no vienen al caso. Quedémonos con la idea de que se producen efectos, no susceptibles de cálculo,  y que esos efectos nos hablan de una Otra Escena, de una legalidad diferente que la compone.
    Ahora bien, estos efectos muchas veces no tienen una causalidad fácilmente discernible: interpretaciones que podrían considerarse brillantes construcciones intelectuales no logran el menor efecto, sencillamente porque no llegan a ese punto de verdad subjetiva, y a veces un simple silencio opera con mucha mayor eficacia. O a veces el efecto no se produce en el momento y quizá un mes después aparece en el discurso del analizante algo ligado a esto.
    Nunca me canso de repetir una de las formulaciones freudianas sobre la concepción de la cura: "pasar de la miseria neurótica al infortunio corriente" Esto, en sí, y entre otras cosas, podría resumirse como un cambio de posición subjetiva frente al mundo: p/ej. dejar una condición de queja y plantearse qué tiene que ver uno, lo que hace y lo que deja de hacer, con las cosas que le ocurren.
    Y acá sí llegamos al punto ligado a nuestros habituales temas; no tengo pretensión alguna de  hacer un paralelismo entre las vicisitudes de un psicoanálisis con las temáticas políticas, económicas y sociales que atraviesan una sociedad, lo que sería un reduccionismo atroz,  pero sí pueden destacarse algunos puntos para reflexionar.
    Uno de ellos es que, para bien o para mal, en estos últimos años, el kirchnerismo nos ha obligado a todos a comenzar a pensar qué tenemos que ver, como sociedad, con lo que nos pasa.  Efectivamente, más allá de las actuaciones "para la tribuna" que solemos ver de los políticos en la TV,  en nuestro nivel, el de simples ciudadanos, se va dando cada vez más el debate de ideas sobre el tipo de sociedad que queremos. Todo está puesto sobre el tapete, con las pasiones que provoca, con los encuentros y con los desencuentros, sí, pero con movilidad. La única posibilidad de construír una sociedad mejor es no a través del consenso, sino de la fecundidad de las ideas, de su transformación, de su apertura multiplicadora.       El consenso tiene algo de esterilidad, de conformismo.El consenso es el punto de acuerdo de detención de las ideas, de los actos, de la vida.  Podría decirse que llegar al consenso es decretar la muerte de la transformación. La revisión del pasado, que a tanta gente incomoda, es  condición para no repetirlo: la revisión del pasado es hacerlo hablar, descifrar su estructura, cortar su circuito repetitivo, poder efectuar su proceso de duelo.  Los juicios a los asesinos de uniforme tienen que tener su correlato en los juicios a los asesinos de saco y corbata; en ningún caso importan sus decrépitos cuerpos : solamente el hecho de ser efectivamente alcanzados por la ley. Pero considero aún más importante que estas cosas ocurran en cada uno de nosotros, que en los mismos  juzgados: el pacto simbólico que nos ata a leyes, que nos hace comunidad.
    Otro efecto es que nuestra mirada sobre los medios de comunicación, ya no volverá a ser la misma. Quizá ahora podamos entender que, al ser los medios empresas dedicadas al negocio de la comunicación, se rijan mucho más por la libertad de empresa que por la de prensa, es decir, la mediación de selección e interpretación que ejercen entre los acontecimientos y el conjunto de la sociedad, están más determinados por sus intereses particulares que por su aporte al bien común, que es la información. Sobre este tema, tampoco podemos ya alegar un desconocimiento que nos exculpe, y, en todo caso, quedará librado a la posición ética de cada uno qué hace con ello.
    Recordemos el desvastador efecto que tuvo a fines del 2001 cuando culminó el proceso por el cual el Estado abdicó de su función; volver a poner a la Política como rectora del destino de la sociedad está generando, por el contrario, la incorporación de los jóvenes como  nuevos actores sociales, que hoy  surgen por sus reclamos estudiantiles. También la posibilidad del casamiento para personas del mismo sexo fue posibilitada por un marco ofrecido desde la política.
    Quien escribe estas líneas tiene claramente definido el lugar desde el cual lo hace. Con seguridad esto será leído por otras personas ubicadas en distintos lugares ideológicos, algunos más cercanos, otros en las antípodas, pero creo que a todos y a cada uno,  nos es reclamable la honestidad intelectual de abandonar  la posición de la queja , comenzando a debatir y definir el tipo de sociedad hacia la cual marchar, sí, pero con un espíritu constructivo: enunciando  también, por qué no, qué estamos dispuestos a perder en ello, porque pasar de la miseria neurótica al infortunio corriente, tiene su costo, tanto para el sujeto, como para una sociedad.


     




    15 sept. 2010

    A Dos Voces en Muting

    Cansado como estoy de escuchar ciertas cosas, me lancé a un experimento tonto: Ver un programa político, en TN, pero... en muting, y tratar de interpretarlo por los gestos y los zócalos. Tomando en cuenta que venía de un rato de escuchar a Lanata hablando con Ceferino Reato, fue algo así como ir a un spa.  ¿Por qué no ?
    En realidad, llegué a escuchar que "A dos Voces" cumple 17 años, y estrena escenografía.
    Invitados: Mauricio Macri, Francisco de Narváez y Agustín Rossi. El resto, fue pura interpretación subjetiva. La experiencia duró hasta las 23,00 aprox., sabrán disculpar que ya no me daba el cuero para el segmento de Pino Solanas, que, al menos en el par de minutos en que dejé habilitado el audio, no fue anunciado.

    Segmento Mauricio  Macri (MM): por las imágenes del plasma, se ve que abren con el tema de las tomas de escuelas. Mauricio habla, gesticulando con las dos manos juntas, como en posición de rezo, pero horizontales: daría la sensación como que marca un camino, debe estar diciendo lo mal que está lo que hacen los pibes. Sigue con los dedos de la mano izquierda pegados a los de la derecha, pero los "separa juntos", como quien se justifica. En el mismo momento, agranda los ojos, símil de una afirmación de peso. Aparece un zócalo de 1/3 de pantalla que dice "LAS TOMAS DE LAS ESCUELAS" y debajo "este gobierno simpre mostró vocación de diáologo" (son las 22,19 hs). M.M sigue hablando:  su gesticulación parece autojustificatoria; Bonelli parece estar preguntando algo supuestamente comprometido, que por la relajación de la expresión de MM es un "tomalo y hacelo";un centro par ahacer el gol,     El entrevistado mueve su boca y sus manos con más velocidad y energía (22,23 hs)  y el zócalo dice "DERRUMBES: ¿QUIEN ES EL RESPONSABLE'" "los sistemas de emergencia funcionan en tiempo record" (mayúscula). Infiero que, ante la pregunta del zócalo, la respuesta no apuntó a quién es responsable, sino cómo se reaccionó.
    MM encoge sus hombros (22, 24 hs) y en el plasma aparece la imagen de patrulleros de la Metropolitana y, no pueden evitarlo, la Federal (22,25hs) . Otro zócalo, que aparece creo por tercera vez: "MAURICIO MACRI EN "A DOS VOCES". Bonelli hace otra pregunta,  MM arruga su frente, agranda sus ojos, comienza a hablar más fluido y mueve sus manos con mayor rapidez y energía: presumo está refiriéndose en algo al gobierno nacional; aparece el zócalo "SERA CANDIDATO EN 2011" parece decir que sí con una sonrisa, se levantan Bonelli y Cía y  van a la otra mesa.
    Segmento  Agustín. Rossi: ya la posición corporal de los periodistas es distInta, una posrtura más rígida, inclinados más hacia adelante que en el segmento anterior. "PERALTA CONTRA LA CORTE" reza el zócalo-  Rossi habla con gesto justificatorio, firme pero sereno. Se nota que mira hacia abajo cuando construye la frase, pero la comunica mirando a los ojos. Habla Rossi, la cámara enfoca a De Narváez (DN)  tomando nota, de perfil. Zócalo: "PINGÜINO O PINGÜINA" (22,31 hs) " NESTOR Y CRISTINA SINTETIZAN NUESTR ESPACIO POLITICO" con un gesto que denota que no hay diferencias entre uno y la otra. Zocalo "PERALTA CONTRA LA CORTE"Y, más chico,  "resulta extraño que esta situación sea justo con la provincia de S. Cruz",  "Es un caso que sienta un mal precedente para la autonomia de las Pcias" ( 22,32: en el plasma, imágenes de los miembros de la Corte) Rossi explica, siguen mostrando  a DN de perfil, cara seria. Rossi gesticula abriendo ambas manos, como quien quiere convencer, Bonelli repregunta algo que evidentemente interperla a los dichos de Rossi, que habla gesticualndo con sus dos manos en paralelo, como esforzándose en explicar con énfasis. Vuelve la camara a DN, quien escucha con la barbilla apoyada en sus dos manos, inmovil. Silvestre pregunta largamente ( 22,25 hs), Rossi hace un gesto con dos dedos que se supone sea un dos, habla segmentando el  movimiento de sus manos como poniendo cosas en su lugar (22,36) Bonelli pregunta algo, Sylvestre lo mira de reojo, DN asiente, la camara se queda con él, el zócalo " Francisco De Narváez en instantes", Rossi gesticula abirendo sus brazos como marcando posición, luego vuelve a poner sus manos en paralelo, y las mueve también en paralelo, hacia adelante. Zócalos:  " QUIEN LE ATA LAS MANOS A SCIOLI" y "SCIOLI VERSUS KIRCHNER".  Sin ser Einstein o Freud, se entiene que están tratando de que Rossi como mínimo acepte un cortocircuito, y si se pudiera, una ruptura. Máxime porque le estarían dando argumentación a su invitado siguiente, casualmente quien quiere el puesto de scioli.
    Rossi hace una gestualización como señalando lugares disntintos  y luego confluyendo.
    El zócalo advierte que se trata ahora de la salud de Néstor Kirchner; Rossi habla sereno, con muy poco movimiento corporal. Zocalean: "lo que pasó el fin de semana no condiciona las decisione políticas". Cambia el zócalo nuevamente: :" EL PRESUPUESTO 2011" "Queremos que el presupuesto se apruebe", la gesticulación se vuelve más enérgica, se nota que es un tema del que participa más activamente; movimiento de manos desde adentro hacia afuera, expansivo. El zócalo anuncia: "si la oposición quiere gobernar tiene que ganar las elecciones ejecutivas", vuelve el zócalo "PRESUPUESTO 2011"; la gestualización es mucho más explicativa (22,44 hs) manos en paralelo, dedos índices extendidos, asentimiento con la cabeza. Cambia el zócalo, "LA POLEMICA POR LA INFLACIÓN" (22,45 hs), habla Sylvestre, la imagen muestra a DN en postura "digna", zócalo anunciándolo en instantes. Sonrisa a medias de DN, 3/4 de perfil. Pausa. Propaganda de Quilmes con los próceres (qué mal gusto, usar los próceres para vender cerveza)luego, publicidad institucional donde aparecen algunos dibujos: un símbolo militar, el escudo de la UCR, el del PC, el del PJ, algún otro que no logré retener, y el del PJ. Abajo aparece el símbolo de la paz, destacándose. Desaparece esa imagen, surge la de TN, y luego, "TODOS NOSOTROS",
    No voy a hacer comentarios al respecto.
    Segmento De Narváez : Placa  de A2V,  DN  sonríe y asiente con la cabeza, habla moviendo lentamente los brazos a su costado y la cabeza negativamente. 1/2 pantalla muestra a Aníbal Fernández en el Congreso, la imagen de Patio, perdón, Patricia  Bullrich increpándo al ministro  y levantándose de su asiento con aires de indignación. DN sigue hablando y negando con la cabeza, presumo que está dándose un atracón de crítica. A pesar que la expresión de sus manos y cara dirían que propone algo, sigue negando con la cabeza. Sonríe con su boca, pero la mirada no lo acompaña, es extremadamente fría. 
    La cámara enfoca a otro invitado que está en el piso, Pino Solanas, quien a las 22,53 hs. se rasca un ojo. DN sigue hablando con sus dos manos muy cerca una de la otra, índices extendidos, el zócalo dice: "hoy las familias tienen certeza que van a estar peor los hijos que los padres" (SIC)modifican el zócalo: "en 2011 termina una manera de gobernar" "Scioli es Kirchner" y algo que sencillamente me abrumó "para ser una buena persona no basta con ser una buena persona". La mierda....
    A esta altura, el zócalo es puro vértigo:"SCIOLI VERSUS KIRCHNER".  DN habla acelerado, se relaja, vuelve a sonreír, se ve que está bien orientado con las intervenciones de sus anfitriones. Siguen zocaleando, "LA GESTIÓN DE SCIOLI"  (22,56 hs Pino Solanas se mira las uñas, DN tiene un gesto de indignación, se ve hablar a Sylvestre "su candidatira en Bs As" DN se rÍe, luego se pone muy serio, junta sus manos igual que Mauricio Macri; su gesticulación denota irritación y desencanto, aparece el zócalo "El peronismo Federal";  habla seriamente, repite muchas veces el no con la cabeza y hace gestos de abrazo en varias direcciones como dando a entender que él está haciendo todos los esfuerzos para unir al PJ feudal , digo, federal, pero la hoguera de vanidades... PS lo mira con cierta sonrisa mientras DN sigue  hablando del PF, de los planes que él, sólo él tiene. El  zócalo alcanza el paroxismo: "Hay que parar de robar para gobernar este país"  (23,00 hs) Bonelli habla, DN, enojado, mueve sus dos índices en semicírculo, mientras el zócalo volvió al Presupuesto 2011; se pone mas duro y gesticulante, niega con su cabeza "EL KIRCHNERISMO  TRATA DE COMPRAR VOLUNTADES CON SUS RECURSOS" sentencia el inefable escrito de la pantalla; el invitado (no entrevistado, era claramente un invitado de la casa) asiente enfáticamente mirando fijo a los anfitriones  y les sonríe.
    Son las 23,05. Falta aún Pino Solanas, pero, a pesar de haber visto un programa político en muting, ya no es necesario verlo para ver por dónde viene la mano. Además, estoy cansado. Son las 0,45 hs, me levanto a las 6,15 y, lamentablemente, en mi laburo, no puedo decir las pavadas que presumo se habrán dicho en este programa.
    Pero al menos, me ahorré escucharlas.