31 jul. 2010

El Poeta, la Cruz y la Mar

Dijo una voz popular
¿Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

Oh, la saeta el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar.

Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la Cruz

Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores

¡Oh, no eres tú mi cantar,
no puedo cantar ni quiero
a este Jesús del madero,
Sino al que anduvo en la mar

Hermoso y sentido poema de Antonio Machado, gran poeta de la República Española, a quien pude descubrir muchos años atrás, en tristes tiempos, gracias al inmenso Joan Manuel Serrat.

Se escuchó, en estos días, a la jerarquía de la Iglesia Católica y sus “periféricos”, con argumentaciones donde el absurdo, el fanatismo, la intolerancia y el carácter de obsoleto, detenido en el tiempo, competían entre sí.

En el post "Acerca del Plan de Dios" decíamos que la cúpula eclesiástica, al sostener que el casamiento entre personas del mismo sexo ofende al plan de Dios, se presentaba como intérprete de dicho plan. El escrito concluía que seguimos siendo tan ignorantes como siempre del plan de Dios, pero sabemos mucho más sobre los planes de Bergoglio.

Pero, ¿será privativo del pensamiento católico este aferrarse al oscurantismo? Opinamos que es un círculo más amplio, que tributa a lo que podemos llamar el pensamiento dogmático.
En efecto, además del “elenco estable” del ultracatolicismo militante con sus pancartas de Cristo rey, las viejas derechas, Pando y sus odios, etc. debe incluirse una importante cantidad de personas, no necesariamente religiosas, no necesariamente católicas, pero con una concepción de la sociedad y la familia no abierta a reconocer emergencia de ciertos cambios, porque eso significaría el derrumbe de su universo simbólico, que ya viene vacilando por otras cuestiones. El dogma, cualquiera y todos, requiere de la inmovilidad.
Es la quietud del cementerio la que trae paz al conservador, es la certeza de ver a Cristo en la cruz, porque “ese” es su lugar. ¿Metafísica? No, certeza.
Cristo en la cruz es el mundo en su orden: los de arriba, arriba. Los de abajo, donde corresponde.
Más allá de cuestiones confesionales, su religión es la del egoísmo, la seguridad, la propiedad. Necesitan un orden inmutable porque su concepción del mundo así lo exige: por un lado, la buena gente, que suele estar representada por gente blanca de clase media o más, educada en colegios privados, obviamente heterosexuales, dispuestas a dejar una progenie que reproduzca y perpetúe ese Standard sociocultural, mientras que del otro lado del muro estarán aquellos que nunca accederán: los condenados por el color de piel, la insuficiente educación, la orientación sexual, la pertenencia política, los que nunca serán “la gente”. Al cabo, vacas para lucir cucardas en la Rural, y vacas para ser llevadas al matadero.

Así como en 2008 fueron los Patrones del Agro los que lideraron y encausaron al sector más reaccionario de la sociedad; así ahora la Iglesia Católica se ha puesto a la cabeza del mismo sector, hoy por el matrimonio civil de personas del mismo sexo, mañana, cuando se trate inexorablemente el problema del aborto, que causa tantas muertes de jóvenes mujeres pobres.
Pero, por otro lado, se debe hacer justicia a quienes han subvertido ese mundo desde adentro: un puñado de sacerdotes, alguno de Buenos Aires, y otros de Córdoba. Desde dentro de la institución Iglesia, donde se hubiera esperado que vistieran uniforme de cruzado y quemaran herejes, salieron a sostener que la orientación sexual de una persona no la define en tanto tal, no la hace mejor ni peor, ni más ni menos digna. Podríamos pensar que según su interpretación del Plan de Dios, son sus hijos tanto como los demás: el Jesús que anduvo en la mar, el Jesús que compartió.
A uno de estos sacerdotes ya se le impartió prohibición de celebrar misa, es decir, el contacto con las personas por excelencia en el rito católico, primer paso para el Juicio Canónico, mientras que pedófilos y cómplices de torturadores, violadores y asesinos, que tienen condenas por la justicia secular, gozan de la ausencia de justicia eclesiástica. Aquí se evidencia in extremis, un mensaje: se puede abusar sexualmente de niños, se puede confortar, perdonar y bendecir a torturadores, violadores y asesinos, pero no se puede discutir aspecto alguno del dogma. Al cabo, una escala de valores a medida del objetivo mayor: la perdurabilidad de la institución y su influencia.
Y recordamos a Angelelli, a Mujica, a los Palotinos, a las Monjas de la Santa Cruz, al movimiento de curas del Tercer Mundo, la Teología de la Liberación, a la revolución sandinista en Nicaragua, con mezcla de cristianos, marxistas y poetas. A Monseñor Romero en Salvador.
No creemos que deban estar en el mismo lugar que Bergoglio, Aguer, y tantos otros, sino más bien del lado del poeta.

LA SAETA

16 comentarios:

Bob Row dijo...

Por razones obvias (los de afuera son de palo) no me corresponde juzgar lo que deberían o no deberían pensar quienes se sienten parte de la grey cristiana. Pero uno de los beneficios de la Modernidad es que, bajo el manto del Estado Universal, nos permite participar de las diversas Particularidades. Luego, existen los accidentes de la vida personal. En mi caso, haber sido compañero en los primeros años de la carrera de Historia de Antonio Caponetto (quien luego sería responsable de la revista Cabildo), me permitió asomarme al abismo de cuánto ignoraba de la mentalidad católica fundamentalista.

Mi interés, claro, no estuvo en los detalles del Dogma sino en en su origen y diferenciación del judaísmo hasta su primera cristalización en Nicea. Mis primeras guías fueron E. Dussel y G. Puente Ojea; luego, varios más. Pero esta canción-himno de Serrat sobre los versos de Machado ya había sido una primera advertencia: existen dos almas en pugna ideológica en el cristianismo. La esperanza popular de redención liberadora (el que anduvo en la mar) y la resignación sacrificial al estado de cosas existente (ese Jesús del Madero).

Sigo...

manuel el coronel dijo...

que buen escrito cumpa, yo hice uno parecido hace un tiempo también, no tan fundado claro.
Muy bueno el comentario de bob. Dussel un groso realmente, látima que se le de tan poca bola.

Bob Row dijo...

Sigo...

Ahora bien, ¿es posible modificar a la Iglesia Católica desde adentro?; más aún ¿es correcto querer hacerlo?. Pregunto esto porque la IC no es una Fe (el cristianismo) sino una institución; con sus reglas, dogma, jerarquía, etc. Si no me gustan las reglas de un club, lo dejo y me voy a otro...o lo invento. Eso ya ocurrió varias veces antes dentro del cristianismo y costó varias guerras. Dentro del judaismo, en cambio, se supone que es la forma básica de asociación (desde que desapareció el templo y sus jerarquías sacerdotales): diez hombres (un minián) para rezar constituyen una comunidad por derecho propio y no tienen que rendir cuentas. Después, las diversas corrientes pueden disputar sus interpretaciones, pero no negar su condición.
Los dogmas institucionalizados reflejan la concepción del Mundo que tiene la institución. La riqueza contradictoria del dogma católico fue conservar el "horizonte utópico" de la redención (la Parousía, o segunda venida del mesías) subordinándola a la consagración del orden clasista existente entretanto. Las sectas libertarias que intentaron realizar la Utopía en este mundo fueron liquidadas por la fuerza o se adaptaron, como los cuáqueros.

Desde 1789 se han buscado caminos seculares o ateos con diversa suerte. Que sea el que yo prefiero tampoco me garantiza el éxito. Pero, aunque reconozca la validez lógica del escepticismo lacaniano, me atengo al apotegma de Gramsci, que da sentido a la vida humana en su limitación temporal: "pesimismo de la inteligencia, otimismo de la voluntad". Un abrazo, compañero.

Bob Row dijo...

Sujeto: al margen del tema del post, me pregunto si Ud. había visto mi humilde aporte de homenaje al maestro. Si le gusta, disponga, nomás.
http://gloriamundi.blogsome.com/2006/05/07/freud-argentina/

Javier dijo...

Yo creo que el problema de la iglesia catolica y sus postulados retrógradoslo tienen tambien todas las otras religiones que conocemos y es creer que su pensamiento del mundo y de la realidad debe ser impuestoa toda la sociedad . Si antes masacraron a pueblos enteros para imbuirlos de su cultura dominante privándolos de sus costumbres ancestrales , algo que ellos llaman a si mismo como evangelizacion y es en realidad la imposicion de un dogma y una cultura a sangre y fuego , destruyendo toda cultura que pueda oponer la mas mínima resistencia , siendo als dos religiones mas nefastas en este sentido el catolicismo y el islam al querer extender imperialmente su influencia , siendo los otros cultos de índole mas localizada .

Un abrazo

Sujeto de la Historia dijo...

Hola Manuel
Gracias por tu lectura, como siempre. Recuerdo tu texto sobre la Iglesia Latinoamericana, es algo que quedó ahí picando y que algún día deberíamos reflotar, en particular sobre lo que aportó Bob.
Un Abrazo

Sujeto de la Historia dijo...

Javier:
No sé si todas las religiones tienen postulados tan retrógrados; no conozco lo suficiente del judaísmo como para afirmarlo o negarlo; y, en cuanto al Islam, reconozco que sé bien poco y sesgado, tamizado con el estatuto de "nuevo demonio" que nos vende el imperio. Pero es absolutamente cierto, referido al catolicismo, que en su historia no ha diferenciado en nada la cruz de la espada (las que al cabo tienen forma parecida, ¿no?) y que ha ahogado en sangre las disidencias.
Al fin y al cabo, la "imposición de la fe" que hace la institución Iglesia, por la dominación, es la negación misma del mensaje cristiano. De todos modos, creo que ha entrado en una decadencia notable, de la que sus características como institución tienen mucha responsabilidad, porque no creo haya disminuído tanto la fe.
Te mando un Abrazo

Sujeto de la Historia dijo...

Hola Bob
Menudo comentario ha dejado compañero; excede en mucho el modesto objetivo que me había planteado: recordarnos que el dogmatismo reaccionario está más repartido de lo que parece (Biolcati salió en mi apoyo una vez más)y que, aún dentro de la esa picadora de conciencias hay reducidos núcleos que aún resisten.
Como bien sugerís, esperar cambios desde la institución es una ilusión, un exceso de ingenuidad. No llego a este punto.
Pero sí creo (palabra adecuada) en la religiosidad popular.
Este es un tema que algún día, café mediante, habría que ver, y relacionado con el tema que habías planteado de los héroes.
¿Qué pasa si hacemos hablar a San Cayetano, o a la Difunta Correa, el Gauchito Gil ? ¿ No está Evita peligrosamente cerca ? ¿ No ronda la sombra del Che?.
No adhiero al escepticismo lacaniano, apuesto, fuerte, a revitalizar la eficacia simbólica de los mitos, aún en este momento de la humanidad (o más que nunca)
Un abrazo

P.S.: después leo lo del maestro y te cuento.

Sujeto de la Historia dijo...

Bob:
Leí el homenaje al maestro; muchas gracias por ese presente.
Siempre es bueno volver a visitar al padre.
Un Abrazo

Ricardo dijo...

El matrimonio gay y la defensa de los dogmatismos le está permitiendo hoy a la IC cohesionar de alguna manera un núcleo duro de fieles. No es poco si pensamos que esta institución goza de mucha autoridad en toda Latinoamérica pero es precisamente aquí donde todos los grupos evangelistas están cosechando más adherentes. ¿O no hay que parar de sufrir?

Están en un aprieto, porque a medida que se radicalizan, más fieles pierden. Pero si flexibilizaran sus dogmas nada les asegura mayor fidelidad.

Es un reflejo de estos tiempos líquidos y casi que podría decirse que el capitalismo consumista atenta contra el poder de la IC. Por eso sale Ratzinger a cuestionar los relativismos y a tratar de otorgar certezas que trasciendan la época.

Difícil.

Abrazo, amigo Sujeto.

Sujeto de la Historia dijo...

Hola Ricardo

Viene a mi memoria en este momento un pensamiento de Freud, cuando hablaba de la sexualidad y la muerte como dos cuestiones que siempre aparecen en lo Inconsciente: ¿quiénes morimos ? los seres con reproducción sexual. Nadie puede hablar de la muerte de la ameba o el paramecio. Parecería, entonces, que para evitar la muerte, huyera de la sexualidad (este delirio no es atribuíble al maestro vienés ni a su corpus teórico). Siguiemprano endo esta sinuosa línea: en algún punto deberán elegir si continuar "perdiendo clientes" o flexibilizar su mirada. En realidad, poco me importa el destino final de la institución; me interesa mucho más poder pensar por cuáles caminos transitará la fe popular, porque en ella sí creo, valga la redundancia.
Más temprano que tarde, si seguís con la compañía, volveremos sobre estos temas.
Gracias por tu siempre apreciada aparición por acá.
Un Abrazo

Bob Row dijo...

No me expresé bien sobre el maestro. Me refería a que disponga de la ilustración si le viene bien.

Sobre la religiosidad popular, esta conversación me impulsó a revisar un trabajo de Dussel sobre el tema que fue publicado en 1969, bajo los auspicios del Concilio Vaticano II. Todo un documento histórico que rescaté años ha de una mesa de saldos. En una primera mirada, parecería que su postura era la de diferenciar "religiosidad popular" (p.ej. el "Gauchito Gil") de "Catolicismo popular", prefiriendo desestimular la primera en favor de un retorno a los valores proféticos sociales de Cristianismo original.
Me falta una lectura más sistemática, pero la primera impresión es la de asomarse al programa misionero del padre Mugica y el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Para tener en cuenta, sin duda, a la luz de la compleja historia transcurrida desde entonces. Un abrazo.

Sujeto de la Historia dijo...

Bob:
Más que encantado con la ilustración del troesma, será un honor colocarlo en el blog, del mismo modo que algunos cuadros se cuelgan para darle vida a las paredes. Muy agradecido por el don.
Y respecto a la religiosidad popular, sería muy bueno que siga usted con la cosa, yo acompaño. Te mando el afectuoso abrazo de siempre.

Pablo D dijo...

Gracias por pasar por el blog, capo. Sí, fue un susto grande el accidente, la verdad. Y ahora dolorido, pero bueno recuperándome, aunque en casa por suerte ya. Gracias de nuevo, y un abrazo grande.

Daniel Mancuso dijo...

Luego de tan acertadas y lúcidas afirmaciones y análisis acerca de la institución y el cristianismo popular, la pregunta que me surge es ¿Cómo despegar a la fe popular de la jerarquía anquilosada y reaccionaria? una tarea muy difícil ¿no?

Sujeto de la Historia dijo...

hola Daniel
Gracias por el comentario. Como verás, el tema tuvo comentadores con aportes que son un lujo. Seguro que es una tarea muy difícil, sobre todo porque debe darse en buena medida dentro de la misma Iglesia.
Por eso me pareció muy injusto no darles un reconocimiento explícito a quienes desde dentro de la institución tienen un grado de apertura a lo popular inimaginable en esa cúpula muy bien descrita por vos: anquilosada y reaccionaria.
Saludos

Publicar un comentario