24 mar 2010

24 de marzo - Por qué cantamos (leer más)

Hoy tenía pensado escribir algunas palabras por el 24 de Marzo. Pero, por suerte, con su saber siempre profundo y oportuno, mi mujer me recordó algo que escuchábamos en los ochenta, algo que seguimos escuchando hoy, y nos sigue emocionando.
Vaya entonces este homenaje a los que aún están, aunque se hayan ido.




20 mar 2010

Relatos y Rupturas (leer más)

Difícilmente exista algo que justifique más rigurosamente el concepto de relatividad que la experiencia de vivir en Argentina hoy: en cuestión de horas, en el Congreso puede pasarse de ser minoría a ser mayoría, y viceversa. Extraños casos, como el de un vicepresidente que es opositor al gobierno que debería integrar, pero que también es opositor a otros opositores de ese mismo gobierno al que se opone, y al que pretende heredar… se entiende, ¿no?

Es decir, abonando más aún el terreno de la relatividad (ruego, en esta metáfora campestre tan cara a los opositores, recordar la materialidad del “abono”) cada fracción del conglomerado opositor va a jugar un rol diferenciado del resto, atendiendo a su mayor o menor probabilidad de ser gobierno en 2011 es decir, como estrategia para captar el voto antikirchnerista, quienes están más lejos en las encuestas juegan al “mayor opositor”, sin importarle mayormente el perjuicio para el país, mientras que quienes miden mejor toman posturas algo más moderadas, porque tampoco quisieran recibir un país en llamas.

Estamos, pues, viviendo en estado permanente de conflicto. Y esto, que en apariencia se presenta como un obstáculo, puede devenir en una herramienta para la transformación.

Partimos de la premisa que la Oposición Completa, es decir, el gran capital concentrado, los dueños de los monopolios del negocio de la comunicación, los sectores católicos más retrógrados, los apologistas de las bestias perversas del 76, los partidos políticos de derecha y las izquierdas funcionales al establishment han creado un relato, un perfil de este gobierno cuyo objetivo es lisa y llanamente el odio. El deseo de los más radicalizados de esta oposición no es derrotar al kirchnerismo, sino aniquilarlo, en tanto obligarlo a renunciar a su esencia, a sus emblemas: quieren llevarlo hacia el ajuste, hacia la represión de la protesta social, hacia “el mercado”.

Pero recordemos que, post derrota del 28/06, y a pesar del modelamiento de la opinión pública operada por las cadenas de medios, el gobierno respondió con contundencia: Estatización de los Aportes Jubilatorios, nacionalización de la línea aérea de bandera, Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, Asignación por la niñez. ¿Qué pasó acá? Surgió algo del orden de lo inesperado, algo que rompió con una linealidad.

Esto es, hay en el kirchnerismo una capacidad disruptiva que lo hace único.

Esta capacidad de ruptura, entre otros factores, se le había vuelto en contra al gobierno cuando involuntariamente creó el Frankenstein de la Mesa de Enlace. Sin desmerecer los cambios en lo económico y social que han tenido los miembros de la Federación Agraria de la pampa húmeda y las zonas agrícolas más privilegiadas, fue el mal manejo del oficialismo quien parió en cierta forma ese hecho político, que le costó, más allá de la derrota propia, el triunfo del relato de la derecha, y la condición de resurrección de varios cadáveres políticos.

Justamente en ese momento, donde entre el tintineo de las copas de champagne la oposición exigía la rendición incondicional, ahí se produjo el segundo momento disruptivo, la ruptura brusca, el reposicionamiento de todos los actores en la escena. Pero fijémonos que no atribuimos la disrupción previa al 28/06 a la oposición, ya sea política o económica, sino también a una intervención fallida del gobierno.

Mientras el discurso de la oposición está en el marco de la repetición, las irrupciones disruptivas reestructuran justamente porque rompen con la repetición, y aportan nuevos elementos. Un buen ejemplo fue lo que pasó días atrás con la convocatoria por Facebook de los seguidores del programa 678 para apoyar al gobierno nacional en Plaza de Mayo: concurrieron varios miles de personas, espontáneamente, personas de clase media, esa que supuestamente odia a los Kirchner. Aquí no importa tanto “la cantidad”, sino la ruptura del relato de clase: no hay solamente negros por el choripan arreados en micros, hay una base social más amplia. Y a pesar de haber sido invisibilizado, trascendió.

Comienza a evidenciarse el agotamiento del relato de la derecha, una a una van cayendo las máscaras: ellos, campeones del “consenso” no logran articular internamente acuerdos mínimos, emergen las ambiciones personales, se exhibe una alarmante falta de proyectos (lo que hace pensar que se los harán llegar de otros lados…)

Pero el kirchnerismo no puede quedarse quieto: hay que seguir pugnando por construir ese poncho que nos cobije, esa transversalidad con ideas, con militancia, con diversidad. Me animo a decir que se está construyendo, y que llegado el momento constituirá otra ruptura, otro tablero. Y hay que seguir con más actos de gobierno, con más inclusión social, con más pibes que coman, se curen y se eduquen, y con sus padres que los saluden cuando vuelven de laburar. Es éste el relato que queremos proponer, uno que contenga la dignidad, la solidaridad, la justicia social, y, aunque suene cursi, la felicidad de nuestro pueblo.

8 mar 2010

El Fin Último de la Destitución (leer más)

Asistimos, en este momento, al inicio de otra fase, de otra etapa, en la modalidad de la discusión por el poder en la Argentina.
Los resultados electorales de Junio 2009 determinaron que, si bien el Frente para la Victoria continúa siendo cómodamente la primera minoría,  perdiera una cantidad de bancas propias y de algunos aliados, por lo cual, per se ya no tiene ni remotamente la capacidad de maniobra de antaño.               Capacidad de  maniobra que, a poco de sufrir la derrota electoral del 28/06, recobrara la iniciativa y prosiguiera con su camino transformador: Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, retorno de Aerolíneas Argentinas al estado (que no olvidemos, estaba siendo llevada a la quiebra por Marsans),nacionalización de los aportes jubilatorios, Asignación a la Niñez, planes de contingencia ante la crisis económica mundial como el Repro, por citar algunos, que han permitido sobrellevar la situación de una manera eficaz y digna, sosteniendo las fuentes de trabajo.                                           Todas estas medidas forman parte de un programa de transformación que abarca no sólo lo económico, sino también lo político y lo social. En efecto, los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández han reintroducido la política como eje decisorio, desplazando a los poderes económicos, han implementado mecanismos para  dos aumentos jubilatorios por año, fomentado las cooperativas de trabajo. En sus gobiernos jamás se ha reprimido la protesta social.
Ahora, el “colectivo opositor” puso junto lo único que tiene en común:  un sentimiento  hacia todo lo que representa el kirchnerismo que va desde la aversión, en parte de su espectro, y llega al odio acérrimo en otro. Se produce el asalto  a las comisiones, se irrespeta la proporcionalidad de cargos en relación a los votos, porque había que satisfacer al “gran elector”:  Carlos Menem volvió a ser rubio y de ojos celestes. Y, narcisista hasta la tumba, los dejó en espera durante una semana en castigo por el ninguneo, por el ostracismo político al que lo habían confinado. Pero su odio al kirchnerismo y cargos en distintas comisiones, lo convencieron para volver a tener su momento de gloria, y,  ya clásico en él,  cometer el despojo.
Ya se venía desde Diciembre pujando por el pago de deuda externa con excedentes de reservas del Banco Central, lo que nos trajo toda la novela de Redrado (¿quién se acordará de él en poco tiempo'?) y la acertadísima designación de una técnica brillante y comprometida como Marcó del Pont. Con la judicialización del tema que promovió la oposición (y créanme que soy totalmente incapaz de seguir todos los avatares en la justicia) Cristina Fernández abre el nuevo período legislativo con un discurso desafiante : presenta un nuevo decreto para el uso de reservas en pago de la deuda externa, y ya el B.C.R.A. tenía la instrucción del giro de fondos. El conglomerado opositor responde no aprobando el pliego de Marcó del Pont, lo que genera una escalada aún mayor. Pero no conformes con esto, y en consonancia con la apropiación  de las comisiones, están prestos a coparticipar la ley del cheque, por lo tanto, seguir bajando el dinero del que dispone el Gobierno Nacional para estrangularlo. Es decir, no sólo complicar la financiación de los servicios de deuda en este año, sino también disminuir su margen de acción en tanto posibilidad de obras públicas, que eventualmente pudieran mejorar su imagen pública. Cristina Fernández reclamó de la oposición propuestas alternativas que no paralizaran obras, que no bajaran salarios, que no bajaran fuentes de trabajo, y juró que aceptaría dichas propuestas si eran mejores que las de su gobierno.
No tuvo muchas respuestas.
¿Qué quiere, entonces, la oposición ? Todos, sin excepción, quieren el desgaste de este gobierno, como lo anunciara el prohombre campestre Eduardo Buzzi hace ya tiempo, dado que éste es un plan de vieja data. Pero, todos y cada uno de ellos tiene una constelación de condicionamientos, dentro de los cuales hay dos que se destacan sobre el resto: sus posibilidades electorales para ser gobierno en el próximo turno y el espacio y tratamiento que tendrían ahora en los medios masivos de comunicación.
Así, a teórica izquierda del gobierno, Proyecto Sur & aliados son en este momento tolerados por el establishment y grandes medios de prensa porque sus propuestas les son absolutamente inofensivas.  Podrán acordar con el resto de la restauración conservadora algún acompañamiento en tratamiento de ley, pero no se votará nunca. Y mediáticamente es conveniente tener voces de izquierda castigando al gobierno, porque de ese modo desarticulan el carácter conservador y destituyente del accionar. Aclaro que les otorgo a los compañeros mencionados buena fe, están sinceramente convencidos de que van a tener un espacio para sus propuestas. GEN y Socialistas, ofrecerían una versión más atenuada de lo dicho precedentemente, con la diferencia que aún, al menos a nivel legislativo, y por el momento, forman parte de un grupo mayor: el Acuerdo Cívico y Social, conjuntamente con la UCR y la santa inquisidora de nuestros tiempos, Carrió. Pero justamente son dos socios minoritarios, que ven las tensiones in crescendo de sus socios mayores, y en particular, la mezcla de odio ciego y gélido cálculo que son las agresivas posturas de Carrió, cada vez más querellante, cada vez más destituyente. Un buen ejemplo de lo que estamos diciendo es que en la U.C.R., quizá el partido con mayores posibilidades presidenciales, ya varios dirigentes están alertando que este estrangulamiento al gobierno necesariamente condicionaría al hipotéticamente suyo, lo que los hace más proclives de un acuerdo con cierta sensatez. La vocera de Clarín y del apocalipsis, cada vez más lejana a las preferencias populares, acusa de miedoso a cualquier opositor que pretenda no obstruir la gobernabilidad. Y se cuida de hacerlo ante los medios, como condicionante ya mencionado. Políticamente perverso: quien pretenda aportar un mínimo de racionalidad política, es automáticamente estigmatizado. Es irónico que esto lo ejerza justamente quien sostiene un discurso republicano y moralista  a ultranza, pero es la misma que, no conforme con las cartas a las embajadas, se apresta a hacer lo mismo ante la OEA, alertando sobre el avasallamiento de poderes en Argentina… peligrosos gorilas acechan en la niebla.
Los otros presidenciables intentan llegar por la vía del llamado “peronismo disidente”( y uno debería preguntarse si la disidencia no es en relación al pueblo). Acá el abanico es impresionante:Eduardo Duhalde, Carlos Menem, Reutemann, Solá,y hasta Macri y de Narvaez. Juntando a todos, no se les cae ni una sola idea distinta a la aplicadas en los 90, en que siguieron al riojano como atentos discípulos.
Con proyectos y ambiciones distintos, y a veces, hasta encontrados, hay, sin embargo, un punto que la oposición más dura tiene en común: Obligar al Gobierno a traicionar sus postulados, llevándolo hacia el Ajuste. Se ubican en este lugar Duhalde, Carrió (y su chirolita Morales), Macri, de Narvaez, los Rodríguez Saa. Cuentan con el incondicional apoyo del multimedio de la corneta y de la patota campestre, entre otros notables.
Es éste, según la humilde opinión de quien suscribe, el punto al que se están dirigiendo ahora. Se trata de destituirlo no tanto como un abandono anticipado del gobierno, sino como ejemplo de posibilidad cierta de cambio de estructuras, de lucha por  lo nacional y popular. Lo que se busca destituir es el camino a una sociedad más justa e inclusiva, y la mejor manera, la más maquiavélica, sería la de convertir al kirchnerismo en otro más de la serie que estuvo en el poder hasta el 2002: domarlo, ponerlo al servicio de los intereses de la banca, la Iglesia, los grandes capitales concentrados, dándole la espalda a su pueblo.
Sería éste, con certeza, el mayor triunfo de la restauración conservadora, ya que quedaría su relato, su discurso, su visión de la sociedad y el mundo como el único posible.
Llamo, humildemente, a la reflexión y al diálogo a los compañeros de los partidos populares; dejemos los discursos enlatados y busquemos soluciones dignas, pensando en nuestros hermanos más desprotegidos y  castigados.  Estamos ante una encrucijada histórica de cuyo resultado dependerá el tipo de país que dejemos a nuestros hijos. Estemos a la altura.

26 feb 2010

19 feb 2010

Para qué queremos los medios: Una historia de teros (leer más)

En los últimos años estamos siendo testigos del poder creciente de los medios de comunicación masivos en la creación y el modelamiento de la llamada “opinión pública”.
Es éste un fenómeno tan abarcativo que es susceptible de múltiples enfoques, desde los de las recientemente nacidas ciencias de la comunicación, la economía, la sociología, las ciencias políticas.
Nos proponemos, en este escrito, analizar este tema desde la óptica del sujeto, específicamente preguntando: ¿Qué quieren los sujetos de los medios? ¿Qué necesidades de las personas vienen a cubrir?
Si los medios han de tener un poder, es el que le conferimos, es el lugar que les damos en nuestras vidas. Aclaro: en absoluto creo que es una explicación final, sólida, sino más bien abrir la pregunta sobre cómo medios y sociedad se van modificando mutuamente

Quienes tenemos más de 45 años, recordamos que existían unos pocos canales de TV, por supuesto, abierta: el 2, el 7, el 9, el 11 y el 13. No existía el cable. Entre los diarios nacionales estaban Clarín, La Nación, La Razón, La Prensa y Crónica. (Dependiendo de la época, se podrían agregar La Opinión, Tiempo Argentino, etc.) El panorama radial, como siempre, era más nutrido, pero sin llegar a ser, ni por asomo, lo que es ahora. Esos medios eran empresas independientes; competían entre sí, trataban de captar un tipo de público, y desde ahí, proyectarse. Según recuerdo, cada uno de ellos tenía sus características propias. En los canales de TV, que funcionaban con horarios mucho más reducidos (más o menos de 11 de la mañana a 12 de la noche) existía una grilla de programación más o menos respetada por todos: los clásicos dibujos animados para los pibes, o los geniales 3 chiflados; las novelas de la tarde para las amas de casa, el ciclo de películas nocturno para los hombres y, por supuesto, los noticieros. Aquí nos detendremos un poco: por lo general había dos en el día, mediodía y noche, conducidos por dos presentadores, que eran periodistas del “elenco estable” del canal, que uno los veía durante años y que, por cotidianeidad, casi, casi se convertían en uno más de la familia. Sus opiniones eran más bien escasas, a veces se distinguían más por el lenguaje corporal, sus gestos, que por sus dichos. Los noticieros eran de información general, con secciones bien diferenciadas. Su libertad informativa era variable según el tipo de poder de turno: desde los gobiernos democráticos, si bien básicamente permeables a las exigencias eclesiásticas de “contenidos morales”, que ejercían más que censura, mojigatería, a las dictaduras, las que, no conformes con ser celosas custodias de toda moral occidental y cristiana, censurando todo aquello que tuviera connotaciones sexuales, ideas políticas “incorrectas”, ajenas a nuestro ser nacional, llegaron a apropiarse de los canales de TV, “interviniéndolos”, como hicieron los carniceros del 76.
Estos medios se fueron desarrollando al compás de los avatares de la sociedad argentina, especialmente en las rupturas de su tejido político y simbólico, pasando de la visión complaciente de un país generalmente próspero, que gozaba con Palito Ortega y Sandro a fines de los 60, con el telón de fondo de las dictaduras militares y, en ciertos períodos, con gobiernos civiles, siempre “tutelados” por los uniformados. En estos años, fines de los 60, el país era más aldeano, se conocía al vecino, se compartía con él. Era frecuente en noches calurosas de verano ver a los vecinos charlando en la puerta de sus casas, contacto humano directo. En esos años, el poder siempre era de los mismos, aunque se turnaran radicales y militares en la presidencia, con el peronismo proscripto.
Cuando llegó la violencia y la muerte pocos años después, todo comenzó a cambiar, y, en el 76, entre muchas otras cosas, lo que se rompió fueron los lazos comunitarios (primera ruptura). No en vano el slogan del Proceso fue “el silencio es salud”: clara advertencia que para salvar la vida era necesario enmudecer. Ya los vecinos podían no ser esa persona amable que se saluda todos los días, y quizá fuera un “terrorista”, un “subversivo”. Mención en particular merece la cuestión de “Papel Prensa”, por la cual la dictadura de Videla despojó a la familia Graiver de sus bienes y se los transfirió al conjunto de los diarios más poderosos, favoreciéndolos en cuanto a convertirlos en dueños de la empresa que vende papel para imprimir diarios. Dijimos que los canales de TV habían sido “intervenidos” por las FFAA, no vamos a hablar aquí de la TV en la dictadura, sino que nos interesa más ver cómo nos fuimos aislando, cómo hemos ido perdiendo el contacto directo con el otro más allá del círculo más restringido, y cómo ese lugar del “otro” fue progresivamente ocupado por los medios, convirtiéndose en el “Otro”. Ya señalamos, pues, la primera ruptura de los lazos: la del Proceso. La segunda se va a producir en los 90, con la fiesta neoliberal, dedicada a la destrucción del Estado, en tanto obstáculo para los caprichos del mercado, y la de todo lo que pueda llevar a la solidaridad: ahora el paradigma es el individuo, lo social es descalificado. Surge el fenómeno mundial de la globalización, de la mano de las comunicaciones. Los satélites, Internet, hacen del mundo un lugar más chico, hacen de él una suerte de unidad. La caída del Muro de Berlín deja abierto el camino a la absoluta hegemonía norteamericana y la instauración de un discurso único en lo económico, lo político y lo social. Es la hora del Mercado. Hablan del fin de la historia.
Este es el momento fundacional de los medios tal como los conocemos ahora; su parto fue inducido por la preeminencia de la economía sobre la política; a nivel humano, el otro es ya más un posible competidor que un prójimo, el éxito pasa a ser el bien absoluto. Esto deja al hombre francamente sólo y anónimo, en un mundo duro e implacable, donde se triunfa o se es excluido.
A tal punto el éxito es el objeto de culto, que en esos años nace el fenómeno que se conoció como farandulización de la política: los cargos pasan de estar ocupados por gente idónea a ser elegidos por su popularidad, por ser deportistas o empresarios, famosos y exitosos. Ya no logran distinguirse los límites entre la política, el mundo del espectáculo y el mundo de los negocios…
De la mano de la concentración económica vino también la concentración mediática: así se han conformado los oligopolios comunicacionales en Argentina. Las nuevas condiciones de competencia que trajo aparejada la TV por cable incrementó exponencialmente la cantidad de canales y de horas de programación, surgiendo los canales especializados: de música, de películas, femeninos, infantiles, deportivos y también de noticias.
Se produce, entonces, una serie de cambios enormes, la mayoría de los cuales imperceptibles para el usuario medio: para comenzar, si bien antes había mucha menor cantidad de medios, al no estar concentrados, había mayor posibilidad de pluralismo. Si tenían problemas de censura, los tenían todos, pero básicamente cada uno era dueño de su propio punto de vista, y decidía qué riesgos tomar.
Hoy, un canal de noticias, estando en el aire 24 horas, repite las mismas noticias en innumerables ocasiones, sencillamente porque debe rellenar horario de programación, pero, además, porque la repetición sistemática y permanente logra, frecuentemente, romper con las barreras de pensamiento crítico del auditorio, instalando una idea o un aspecto de la realidad como verdad única. A esto, agreguémosle la repetición en la radio AM, FM, el diario, el canal de Cable, las revistas…
Volvamos a la historia: en el 2001 colapsa toda esta concepción neoliberal de la economía, y se instala en la sociedad el discurso de la Antipolítica: el “que se vayan todos”, infantil producto de una sociedad que había comprado el mejor método de suicidarse. Pero la caída del Neoliberalismo como Pensamiento Único no trajo asociada la caída de esta idea en los medios, sino más bien todo lo contrario: desde que se fue recuperando la democracia en 1983, los medios, y en particular los periodistas, fueron convirtiéndose en una suerte de fiscales de la República, especialmente en materia de corrupción. Resumamos: habiendo caído el paradigma del mercado como amo, estando destruidos los lazos con el otro en tanto mi prójimo, sufriendo la política, y más aún, los políticos, el mayor descrédito de nuestra historia, estando las personas cada vez más aisladas, más solas ante el destino (crisis financieras, desocupación, inseguridad, etc.), surgen las cámaras de TV como los únicos testigos creíbles, los que mostraron los bancos tapiados, la represión policial.
Las diversas crisis económicas y la pauperización durante décadas han ido acumulando una situación de desigualdad, de inequidad social, de expulsión de los circuitos laborales y educativos que ha estallado en los últimos años con el aumento de la delincuencia y de la violencia, generando una situación de inseguridad importante, la que a su vez es amplificada o disminuida a voluntad por los medios, de acuerdo a su mayor conveniencia. Así, el movilero se convierte en el fogonero de la indignación popular, del pedido de degüello frente a cámaras ante cualquier acto delictivo. Esa persona a la que referimos como sola, anónima, asustada, encuentra su lugar para decir –al igual que sus ídolas multimillonarias- que nos están matando a todos, que no se puede seguir así, y que son pibes de la villa, menores. Puede, así, tener algo en común con sus ídolos. Encuentra un lugar donde es escuchada, se halla, junto con muchos otros vecinos, por primera vez juntos, reunidos, pidiendo por algo que tienen en común: demandar al poder político, denunciar su impotencia o su inutilidad.
Esto se lo deben a la cámara de TV. Tal vez el precio que deban pagar es el de hacer una declaración con el cadáver de su familiar-víctima aún caliente, pero se sienten escuchados. La información, entonces, ha devenido espectáculo.Espectáculo en el cual nos sentamos a ver el sufrimiento del otro, del mismo modo en que se ve una película; espectáculo que nos entretiene cuando no hay nada específico para ver o hacer. Espectáculo que nos permite ver las miserias ajenas, para no ver las propias. Espectáculo que nos permite indignarnos, emocionarnos, amar u odiar; nos permite existir, sin involucrarnos.Esa música, ese decorado, el conductor del programa que vemos a diario, que nos repite más o menos lo mismo, en el mismo tono, que
Se va a indignar conmigo, que pondrá la misma cara de desagrado ante las malas noticias, se convierte en mi Otro, en mis ojos para ver la realidad. Pensará por mí, me revelará la verdad. Y esta verdad será repetida tantas veces como sea necesario hasta convertirse en un tema sobre el cual la opinión pública emita un veredicto.
Muchos políticos, conscientes de la importancia de aparecer en el noticiero, o en la tapa de los diarios, se han transformado en los “empleados del mes”, patentizando la lucha que tiene la política cuando no quiere ser condicionada por las empresas de la comunicación, que despliega todo el arsenal de famosos que pueda reunir para denostar a lo que se opone a sus intereses.
Podemos concluir diciendo que la influencia cada vez mayor de los medios en la formación de la opinión pública se debe a que en una sociedad cada vez más autista, desprovista de la solidaridad, cuya modalidad de contacto pasa más por lo electrónico (como estamos haciendo en este momento) que por lo personal, los medios tienen la función de generar un relato, una historia con la cual identificarse , una suerte de comunidad en defensa de la libertad de prensa:se convierten –imaginariamente- en garantes de la verdad: la verdad es lo que se ve en la pantalla de TV, en la hoja de un diario. Para mucha, demasiada gente, es impensable que un diario mienta. ¿ No parece una suerte de fe religiosa?. Quizá estemos ante el renacer de la religión, el Gran Otro de nuestros tiempos.
Lo que no se ve, como en todo espectáculo, es que en él, los actores representan papeles. Detrás de las cámaras, hay empresas poderosísimas cuya mayor preocupación no es justamente la de decir la verdad, sino la de aumentar sus ganancias y apoderarse de más medios para obtener aún mayor poder. Así van condicionando al poder político, mediante el modelamiento de los humores sociales.
Oscar Massotta, intelectual en espera del justo reconocimiento, decía que el síntoma en Psicoanálisis hace como el tero: pone los huevos en un lado, y canta en el otro. Muchos de nuestros medios dicen defender la libertad de prensa, pero sólo les importa la de los negocios, sus negocios.

14 ene 2010

"Borda vs. Macri" NO al cierre del Borda (leer más)

Contra el cierre del Hospital Borda

10 ene 2010

ADN, NobleZA y Dos Demonios (leer más)

Habiendo leído en el diario Perfil del 09/01/10 una nota del columnista Eduardo Montes Bradley titulada “Nobleza obliga”, no puedo sustraerme a la necesidad de escribir sobre ello. Quizá no sea la “última noticia”, pero creo que es al menos merecedor de algunas reflexiones.
La nota en cuestión trata sobre las pruebas de ADN a los hijos adoptivos de la Sra. De Noble, y de la oposición del autor a este hecho.
Mi crítica no estará construida desde el derecho -en parte porque no soy abogado, en parte porque no está planteada una cuestión de legalidad- sino más bien desde una posición ética.
Montes-Bradley parte de una postura en que la obligación de hacer la prueba de ADN para los –tomémoslo muy en cuenta- adultos hijos adoptivos de la Sra. de Noble es un acto de violencia, un atropello a su derecho a la privacidad, y, por sobre todas las cosas, una suerte de reedición de la violencia por parte del Estado.
Veamos como se desarrolla. Cito: “el capilar de la infamia habría de establecer un vínculo entre los hijos de la burguesía acomodada y alguna de las víctimas del período 1973-1983. El problema es que los niños, hoy adultos, no quieren sumarse a la cruzada y que respetuosos de su estirpe de adopción, se resisten al linchamiento que propone la misma sociedad que condenó a sus padres biológicos”. Más adelante, pero en la misma línea, continúa: “En la pantalla, una foto de Marcela y Felipe ingresando en alguna dependencia… hay dos aberraciones: aquella que tiene lugar en el momento que son forzados a dejar los cuerpos inertes de sus progenitores, y una segunda que renueva la oblación en el momento en que el estado los obliga a desnudarse. Marcela y Felipe no son los acusados ni parecieran dispuestos a complacer los requerimientos de un país que ya condenó en boca su madre adoptiva por el solo hecho de ser rica y poderosa, por haber convivido y pactado con la dirigencia militar al igual que el resto de la sociedad, incluso los muertos y los desaparecidos, que lo hicieron en sus propios términos o en los términos del enemigo” Disculpas por lo extenso de la cita, pero realmente da material. Si de algo prescinde Montes-Bradley es de señalar que, de comprobarse que son hijos de desaparecidos, estaríamos ante un caso absolutamente aberrante, un delito ante el cual la Noble Sra. no podría alegar desconocimiento, pero, como él lo titula, “nobleza obliga”… a omitirlo. Notemos cómo va introduciendo la Teoría de los Dos Demonios: Marcela y Felipe –con esa familiaridad mediática tan de moda- se resisten al linchamiento de la Sra. Herrera de Noble por parte de la misma sociedad que condenó a sus padres legítimos. Lástima que a sus padres legítimos no los condenó “la sociedad”, sino una banda de alucinados criminales que se habían apropiado del poder de vida y muerte. Tampoco parece probable que a esta señora se la linche,( a pesar de que tuvo relaciones con el poder militar como todo el mundo…). Pero nuestro columnista avanza más aún en el concepto cuando habla de las aberraciones: la primera, esta separación de sus padres biológicos (en realidad, prefiero decir: legítimos) y la segunda, la intervención del estado que busca establecer su identidad. Y volvemos a la Teoría de los Dos Demonios, pero ya más envalentonado: le otorga el mismo estatuto al secuestro, desaparición, muerte, ocultamiento, apropiación de niños y de su identidad, que a la exigencia legal de efectuar la prueba de ADN. ¿Tomamos conciencia de lo que estamos leyendo? Hasta se toma la licencia de afirmar que en esta segunda aberración –la actual, del ADN- se renueva la oblación, es decir, una ofrenda o sacrificio que se le hace a Dios. ¿ A qué Dios ?. Vuelvo a citarlo porque está admirablemente confesada su postura: “y las abuelas deberían entender que no pueden apoyarse en la prepotencia de un Estado represor con el objeto de satisfacer búsqueda alguna por legítima que fuera. Nadie tiene exclusividad al reclamo, menos aún quienes, con el aval capitalista del estado, tergiversan justa causa en mezquinas aspiraciones proselitistas. En cambio, las abuelas terminan cargándose la integridad de su sangre en la violación reiterada de los hijos de sus propios hijos”.
Es decir, Felipe y Marcela son sacrificados a las Abuelas que, por satisfacer sus oscuros intereses, vuelven a inmolar a sus nietos.
Aquí sí completó el círculo: mucho peor que las desapariciones, el robo y sustitución de identidad, es la acción de Abuelas y del Estado buscando verdad y justicia, porque replican el sufrimiento: Marcela y Felipe saliendo en la pantalla (de TN, de Canal 13, Clarín Digital, etc.?) y porque su madre adoptiva ya fue condenada solamente por ser rica y poderosa.
Sólo faltaba de fondo una canción de Micky Vainilla.
Y encima lo tituló “Nobleza Obliga”.
Dado que estuvimos hablando todo el tiempo de filiación, no me quedan dudas: estamos ante un reverendo hijo de puta.


Nota Comentada:  (Diario Perfil) http://www.perfil.com/contenidos/2010/01/09/noticia_0013.html

27 dic 2009

El Exorcismo del Dr. Grondona (leer más)

En su columna del diario La Nación, el Dr. Grondona escribió un artículo con el sugerente título: “El caso Posse, o la demonización de la derecha”. Veamos hacia dónde va. La nota en cuestión comienza con una brevísima y esquemática descripción de las ideas de Antonio Gramsci, sobre que el triunfo final del comunismo se lograría en el plano cultural, cuando se diera a través de los intelectuales, los artistas, en suma, conquistando a la burguesía. Señala que nuestro país, por la importante gravitación de la clase media, ha sido uno de los más expuestos a estas ideas y que, por eso, todavía hoy, lo políticamente correcto es declararse de izquierda, y lo que hay que evitar a toda costa es admitir que se es de derecha. Muy preocupado por esta suerte de “proscripción”, tuvo un primer momento de euforia cuando el inestimable Mauricio Macri nombró a Abel Posse como ministro de educación. Este fue, para el columnista, un momento de euforia, porque Macri parecía tener el coraje de poder entronizar y sostener a un personaje que hacía gala del orgullo reaccionario. Pero la euforia duró poco: a los pocos días, Mauricio demostró no estar a la altura de lo que Grondona espera de él, y tuvo que echarlo (igual que al Fino Palacios, Chamorro, etc.) El veterano golpista, con su estilo, no se lo dejó pasar, recordándole a Macri que él había ganado las elecciones estando a la derecha de muchos izquierdistas “¿qué es mejor para él en todo caso, no ser considerado de derecha, o ser sospechoso de un derechismo vergonzante?”. Léanlo directamente de la nota, le está endilgando cobardíala demonización. en cada letra escrita… pero más allá de este conventillo, lo interesante es como, a partir de ahora, el pensador golpista comienza a construir su verdadero propósito:
Evidenciada la cobardía de Mauricio, surge el elogio hacia la honestidad intelectual de Posse: ése es un hombre de derecha, que se asume como tal. Y dice Grondona que este episodio nos pone frente a la proscripción ideológica que afecta a la derecha, ya que el ex ministro fue atacado por todos los sectores de la izquierda, donde se manipularon los conceptos de modo tal que la derecha, toda la derecha, queda subsumida en una derecha totalitaria, cosa que no ocurrirá con la izquierda, donde se diferencian las democráticas de las totalitarias. Esta construcción queda desmentida en sí misma, cuando el represor Menéndez recurre a las palabras de este “moderado hombre de derecha” para exaltar los crímenes de la dictadura. Ahora bien, según Grondona, ¿Por qué este “estigma”? Ensaya entonces, tal como un relato mítico, que en los 70 los montoneros y los militares exageraron y deformaron sus ideales, y que unos y otros (nótese: siempre en pareja, siempre par iguales) pretendieron torcer la verdad histórica de lo que había sucedido… y demonizando al otro bando. Ya se podrán ir imaginando lo que sigue: que desde el 2003 nos están gobernando los montoneros (en rigor, habla de los “herederos de los montoneros”) o sea que ésta fue la versión que triunfó, a tal punto que en las cárceles hay militares presos sin proceso, auténticos presos políticos… Llegó al punto que le interesaba: la teoría de los dos demonios ponía en el mismo plano la violencia de las organizaciones guerrilleras con la violencia de la represión demencial, sádica, sostenida desde el poder del estado, con total impunidad, en la cual no sólo se secuestraba y mataba sin proceso, sino que también se robaban los bienes, se apropiaban los hijos… basta de horror ¡
¿De qué modo trabajan hoy los Demonios?
Con la inseguridad, con la repetición de “los derechos humanos son para los delincuentes” ó el “nos están matando a todos” con que nos obsequian a cada momento los móviles de los noticieros de los canales de Clarín, De Narváez, Vila, Manzano; las apariciones públicas de Legrand, Giménez, Tinelli…
Según ellos, en la calle debe darse una batalla. Y deben ser los hombres de armas quienes deben darla, quienes deben aniquilar a la delincuencia. La gran mayoría de los medios, propiedad de la derecha, machaca a diario con este mensaje, que es el mensaje de la derecha: mano dura, mano dura y especial atención con los morochos. Esto es dicho por gente de “derecha democrática”.
Y debería de preguntarse quizá el Dr. Grondona, si el prejuicio al que se refiere no esté quizá emparentado con el regodeo golpista y destituyente, perverso, que tenían él y el Sr. Biolcatti, cuando hablaban de la posibilidad que el gobierno no llegue a terminar su mandato; de Carrió enviando cartas a embajadas con sus ya clásicas denuncias truchas, de las amenazas de muerte a Cristina Fernández.
Todo esto, no lo olvidemos, ocurre en momentos en que se están llevando a cabo juicios en todo el país a los desaparecedores, asesinos y apropiadores. Recordemos a Julio López.
Recordemos también a Martínez de Hoz, y la destrucción de la industria nacional, los negociados de la Patria Financiera, recordemos Papel Prensa. Recordemos Malvinas.
Más acá en el tiempo, las privatizaciones, la convertibilidad, las fábricas que se cierran, la exclusión de millones. El corralito, los muertos en la Plaza.
Espero haya sido una pequeña contribución acerca del prejuicio y proscripción ideológica que sufren el Dr. Grondona y muchos de sus seguidores, probablemente encuentre que no sólo se alimenta del triunfo del discurso “troskoleninista” sino que, como decía mucha gente años ha, “algo habrán hecho” algunos representantes de nuestra derecha, para no poder exhibir su filiación sin ese tinte vergonzante. Pero siga con sus exorcismos, Dr. Grondona, al menos, nos da material para seguir escribiendo.


22 dic 2009

Los Bordes de la Realidad (leer más)

A veces, en raras, pero no imposibles ocasiones, brevísimos instantes, perdemos la certeza de nuestra ubicación en el tiempo y el espacio.                               
En este punto, límite, se desdibujan las fronteras.
Se confunden las legalidades.                                                
Se desintegran significados con pena aprehendidos, se recombinan, pero no generan ningún efecto nuevo. Escribimos lo que nos pasa, quizá así obtengamos un conjuro que nos proteja.                                      Comienza a aparecer una serie de imágenes, una suerte de torbellino que se mezcla y se desmezcla, giran, toman postas. No hay pausa, sino continuidad, surge la sospecha por la conservación de la cordura, o la entrada a una dimensión extraña.
Espionaje a cuñados y familiares de víctimas de terrorismo; a empresarios, sindicalistas, opositores. Retorno de viejos predadores jurásicos, a cargo de la Educación en la ciudad.  Patotas oficiales que echan a golpes a indigentes de espacios más propios de gente como uno.                                                         
Cartas a embajadas,  republicanismo vacío, acusación de narcotráfico y arrugue, cruz gigante para gustarle a los católicos, discurso pseudoprogresista para cierta gilada. El maxikiosco  debe estar bien surtido, porque los gustos de los clientes son variados: defender ADN del privilegio, no olvidar advertir sobre la emboscada, y sobre el odio que “la gente” le tiene a los Ceacescu, los Hitler,  que los quiere matar. La gente, no la iluminada dirigente, se entiende.
Súbita preocupación por la pobreza, la libertad de prensa, los fondos de los jubilados y la inseguridad en todas sus vertientes, obviamente, sin soslayar la jurídica, que preocupa tanto al pobre imperio. Podríamos alucinadamente estar inmersos en la Revolución Francesa, ya que algún patriota del proletariado de la Rural  propone descabezar gobernantes.                       
Más discursos progresistas (o como se los quiera llamar), defensa del medio ambiente, del ferrocarril, etc. etc. etc., lo que no quita que nos prendamos al furgoncito de la historia que va para la derecha, total, éste (el nacional) es un gobierno de derecha con un discurso de izquierda. Rememora el discurso de la vieja Unión Democrática… es una película ya vista, aunque cambie el director, y la conciencia tranquila.  Sigan plantando arbolitos nomás, que es bueno para la ecología.                                                                                                       

Siguió girando la calesita, y de pronto veo a un Vicepresidente candidato de la oposición…

Un vicepresidente candidato de la oposición….

Bañado en sudor, con palpitaciones aceleradas, pude, al fin, abrir los ojos, desorientado, huérfano de toda certeza, tuve mi salvación cuando, por el radio reloj, la voz de Magdalena increpando al Jefe de Gabinete por el tamaño de sus bigotes, me devolvió a la maravillosa realidad que disfrutamos cada nuevo día.
Lo más importante, había salvado mi salud mental, ya que era sólo había sido un sueño.

Claro, a qué idiota se le ocurre que esto pudiera ser cierto.

16 dic 2009

Hasta Siempre, Comandante (leer más)

No suelo escribir en primera persona, quizá por-¿formación o deformación?-, ideológica, que prefiere el “nosotros”, el plural, el que toma en cuenta a los demás, antepuesto al que, paradigma del egoísmo, sólo se refiere al individuo. Paradójicamente, voy (así, secamente, en singular) a relatar lo que sentí hoy, acompañado de mi mujer, con quien estando a punto de compartir 25 años de casados, además de tiempo y amor, compartimos unos cuantos valores éticos, esos que a veces sirven para cosas tan extrañas como, por ejemplo, criar hijos, sin que se conviertan en hijos de puta, sino en buena gente, me ocurrió frente a la pantalla del televisor, repito, en singular, por los sentimientos que suscitó en mí, porque terminó convirtiéndose en una cuestión personal.



Viendo el programa “6,7,8” de Canal 7, que toma su material exponiendo lo que hacen los otros medios, apreció la triste imagen, (como las que suele brindar la mediocridad de Tinelli)de un nuevo producto, que podría definirse como un hijo-de-millonario-hago-lo-quiero-porque-tengo-guita, llamado Fort, disfrazado (porque nunca podría decir caracterizado) nada menos que del Che… y cantando en la ópera-rock Evita.
A pesar de no ser practicante de la religión, en el sentido más pleno que se le pueda asignar, creo que jamás vi algo a lo que se le aplique con mayor justicia el carácter de sacrílego. Y de indigno.



Voy a intentar explicarlo.



En el recorte que se mostraba del programa del mercenario ”Marcelo“, aparecía este personaje ,Fort, más propio de la década de la pizza y el champagne que de la actual, vestido como el Che, cantándole a una Evita que estaba sobre una escenografía más parecida a un castillo que al- por ejemplo- balcón de la Rosada. Por supuesto, este patovica de esteroides estaba con ropa verde oliva, barba y pelo largo, como si eso pudiera hacerlo parecido en algo al Che. Primera entre mil diferencias, el Che era flaco, su fuerza no provenía justamente de los músculos, sino de su indomable espíritu libertario. Su fuerza era su convicción.



Piadosamente no compararé nada más con este pobre infeliz.



Ya las sensaciones corporales iban ganando terreno: a mi esposa se le secó extrañamente la garganta, y a mí se me humedecieron los ojos… ambos hemos sido formados en el Psicoanálisis, y algo hemos visto de las miserias humanas, pero esto nos pareció demasiado. Demasiado.
Si esto llegó en el cuerpo, es porque de algún modo llegó en el alma.



Y si de alma, de espíritu, o como se lo quiera llamar, queremos hablar, el Che no aparecerá por casualidad. Porque, cosa rara si las hay, él convoca –y obliga- aunque no estés de acuerdo en todo, sencillamente porque tuvo la sobrehumana virtud de, como maravillosamente dijo Galeano, hacer lo que decía y decir lo que pensaba. Se hizo cargo de eso nada más ni nada menos que con su propia vida. Por eso duele –es la palabra: duele- ver que se lo quiera reducir a tremendo irrespeto, porque si algo se te debe tributar, Ernesto, es el mayor de los respetos.



En un fragmento de ese pobre espectáculo, Tinelli le dice al infeliz de turno, “está vivo, es el que yo tengo en la remera”.



Sí, Tinelli, está vivo, pero justamente porque está más allá de los que lo quisieran, como vos, encerrado en una remera. Ernesto Che Guevara siguen siendo, por sobre todas las cosas, un espíritu libre. En donde se busque la libertad, será referencia obligada. Vos, en cambio, sos un pobre esclavo del dinero, y, por sobre todas las cosas, un cultor de la miseria y la mediocridad. Nunca podrás ir más allá de tu mezquino destino.

Descanse en paz, Comandante. Usted está más allá de las ideas, usted está entre los ejemplos.

12 dic 2009

Nuevos Aportes de la derecha argentina al campo de la cultura (leer más)

A pesar de haber sido injustamente tildada de brutal e ignorante a lo largo de nuestra historia, la nueva derecha argentina, aquella que se ocupa de “la gente”, está dando sobradas muestras de estar superándose intelectualmente a sí misma; veamos entonces algunos esclarecedores ejemplos:



1) La Multiplicación: en el acto organizado por la Mesa de Enlace, el sospechoso diario de izquierda Ámbito Financiero informó de una concurrencia aproximada de 6.000 asistentes; Clarín y La Nación, dueños de Papel Prensa y organizadores de Expoagro, informaron sobre 20.000 asistentes. ¿Cómo explicar esta diferencia, alguien mintió? En realidad, nadie. La solución al enigma es tan sencilla que da vergüenza: mientras el zurdaje de Ámbito Financiero contaba personas físicas, Clarín y La Nación multiplicaban el número por la cantidad de apellidos: así Felicitas Menéndez Lynch Campos, se contabilizaba como calificadamente correspondía: valiendo por tres. (Además, claro está, en la diferencia en la calidad de la gente: todos blanquitos, todos de Cardón, y una suerte de platea para los personajes VIP como Mariano Grondona, De Narváez, Carrió, etc. porque hasta en eso son discriminadores)



2) La Fusión: Mauricio, hombre habituado a hacer cuentas, finalmente comprendió que puede fusionar tres reparticiones en una: Educación, UCEP y Policía Metropolitana constituyen, en la realidad, una sola unidad funcional: el renunciado ministro de Educación tomó al espía como empleado del ministerio; La Unidad de Cuidado del Espacio Público hizo docencia en esto de echar indigentes de lugares donde molestaban a vecinos más calificados; el nuevo ministro de Educación solamente habla de disciplina y mano dura con la relajación social, pero de educación, bien gracias… eso sí, acuñó un nuevo concepto, el “troscoleninismo” del cual nadie sabe de qué se trata. Probablemente sea otra maravillosa creación del Grupo Aurora, que en el próximo libro de Aguinis se dilucide, o de algún oculto manual de procedimientos para represores del Proceso. Lo realmente gracioso es que Macri critica al gobierno por su intolerancia.



3) La Fusión II: resulta que ahora los medios de la derecha llaman “el campo” a las patronales agropecuarias, “la oposición”, al rejunte de variados intereses políticos cuyo único factor de unidad es un odio cerril al Gobierno Nacional y “El Empresariado” a los industriales más concentrados encolumnados en UIA y AEA. Ahora bien, el laboratorio donde se produce la fusión son los canales de TV y las radios, donde lo que se busca es el modelaje del sentido común de los argentinos. Será interesante ver cómo se sostendrá la armonía cuando comiencen a chocar los intereses sectoriales, o cuando se acerquen las elecciones y algunos políticos se enfrenten a la dicotomía de servir a sus amos (la industria, las Iglesias, la soja) o perder votos. Ya le pasó al pobre Mauricio con el matrimonio gay.



4) La Alquimia: mágicamente logran convertir la Asignación Universal que dio el Gobierno en una “concesión arrancada por la lucha” y, por supuesto, a continuación, desaparecerla de los medios. Destaquemos también que Biblita logró, siendo garante de nuestras instituciones, que no se produjera la emboscada kirchnerista que había denunciado, incluso en cartas a embajadas de países extranjeros.
Seríamos injustos si no mencionáramos el caso de nuestro señor vicepresidente, precursor de la trasmutación de ser el líder de la oposición al gobierno que lo puso en ese lugar. (Vulgarmente, en mi barrio antes se lo llamaba simplemente traidor).
Como es sabido, todo lo que hacen estos personajes lo hacen por el bien público, buscando construir consensos, terminar con el odio y el revanchismo, con la corrupción etc. etc.¿Quién dijo que a nuestra derecha no se le caía una idea?

7 dic 2009

¿Qué es ser progresista hoy? (leer más)

El lugar elegido para posicionarnos habla de nosotros.
El jueves pasado, en el Congreso, tuvo lugar la jura de los nuevos diputados, y fue además, la ocasión en la unión de radicales, PJ disidente, PRO, y Coalición Cívica forzaron al oficialismo a cederles el control de la mayor parte de las comisiones y avanzar sobre las autoridades de la Cámara de Diputados, so pretexto de honrar el mandato del voto popular. Hasta aquí, y conociendo los antecedentes de las fuerzas citadas, no debiera de extrañarnos nada. Pero, además de los mencionados, hubo otros bloques, dentro del espectro que solemos llamar progresismo ó centroizquierda, (denominaciones que no comparto, pero, cosa interesante, no hay disponibles muchas otras que abarquen el concepto, volveremos sobre esto) decíamos que hubo bloques del centroizquierda que se unieron en complicidad con la derecha: Libres del Sur, SI (dip. Macaluse), Proyecto Sur. Hubo, destaquemos, otros que no, encabezados por Martín Sabbatella.
Ahora bien, ¿Qué lecturas debieran de hacerse al respecto?
¿Qué será entonces “centroizquierda”?
Veamos a dónde nos lleva este derrotero.
Indudablemente, el eje del juego político argentino sigue siendo el llamado kirchnerismo: esta unión de biblias y calefones que mencionamos existe solamente en ocasión de mostrarse, ante una sociedad lo suficientemente adoctrinada por los medios, como quién es “el” opositor, quien debe de sucederlos en el poder para “restaurar el republicanismo”, quién, en suma, logrará matar al monstruo populista. Con la mira puesta en el 2011, muchos de los buitres preparan el festín, compiten entre sí por lo que creen –yo no estaría tan seguro- son los despojos, los restos del actual oficialismo: el traidor serial Cobos, la desquiciada Carrió, el lastimosamente inútil Macri, lo más granado de la derecha peronista (Duhalde, Solá, Reutemann, etc) y si consiguiera comprar la constitucionalidad de que un extranjero sea presidente, el perverso colorado que tiene un plan. Pero también, anotado en la misma lista, está Pino Solanas. Nótese que no digo este “también” por su aspiración de poder, sino más bien que para sostener su aspiración pasó a formar parte de esta lista de destructores del gobierno.Sostengo, entonces, que sin importar si va a ir por la presidencia de la nación o por la jefatura de gobierno de la ciudad, Solanas se asoció al club de destructores del gobierno por una cuestión de cálculo: se constituirá entonces en el ala izquierda, “progresista”, de esta nueva Unión Democrática, que pueda captar las simpatías de la clase media que no compra el clásico discurso de derecha. Se lo verá, entonces, más aún en los programas de América, TN, etc; tendrá mayor centrimetraje en Clarín, en suma, pasará a ser la centroizquierda “razonable”,”correcta”, un interlocutor válido con quien pueden compartir la crítica al gobierno aún desde posiciones ideológicas opuestas, y más aún, discutir si es necesario sobre la distribución de la riqueza sin “crispación”, “sin autoritarismo”. Esta es la mayor contribución que pueda hacerles Solanas, la de tratar de apropiarse del concepto de progresismo y terminar de legitimar el discurso de la derecha. No digo que cambie sus ideas, ni que “se venda”, sino que antepone su cálculo por sobre la consecuencia de sus actos. Quisiera saber cómo lograría redistribuir la riqueza “amigablemente”.
Nuestro gobierno nacional tiene evidentes claroscuros: INDEC, Jaime, el sostén a ultranza de Moreno, negocios no muy claros en los ámbitos del juego y la minería, que se contraponen también con la nacionalización de los fondos de las AFJP, el recupero la línea aérea de bandera con la intención primaria de comunicar al país, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que promueve una mayor democratización y pluralidad en los medios y por último, la asignación social para los menores, la lenta pero persistente recuperación del haber jubilatorio; en ocasión de la gran crisis del capitalismo puso a jugar los recursos del estado sosteniendo el empleo, etc. Ahora bien, a pesar de los errores y puntos oscuros creo que debe reconocerse al gobierno nacional no por sus dichos, sino por sus Actos; actos éstos orientados a favor de lo popular y lo nacional. Sabbatella, el otro emergente del centroizquierda, sostiene en cambio, una postura distinta: declara su independencia del gobierno, pero anuncia claramente su compromiso de acompañar con criterio propio las cuestiones a favor del campo popular. Pero deja bien claro que por divergente que pueda ser con el gobierno en algunas cuestiones, no se le será funcional a la derecha.
Para él podría haber sido mucho más redituable asociarse al frente del rechazo, mucho menos problemático, pero decidió conservar su coherencia ideológica, se quedó con un bloque de cinco legisladores, según la particular clasificación de la Bullrich, con “el resto”, pero anteponiendo los intereses populares por sobre los propios. Tendrá entonces un camino más arduo por recorrer.
Si realmente se quiere redistribuir la riqueza, promover la igualdad social, atender la salud y la educación, integrar en vez de expulsar, será necesario tener bien en claro nuestras elecciones; no creo que posturas amigables, desprovistas de conflicto con la Mesa de Enlace, UIA, IDEA sean compatibles con ello.
Más arriba nos preguntábamos qué era hoy, en Argentina, ser de “centroizquierda”, ser “progresista”. Seguimos sin tener la definición, pero quizá se nos haya aclarado algo de cómo se practica.Lo que sí queda claro es que el lugar en el que nos posicionemos hablará de nosotros.

30 nov 2009

Estos raros, raros tiempos (leer más)

La peor maldición que puede hacer un chino es desearle al otro que tenga una vida interesante. ¿Acaso será éste nuestro problema?;  veamos:
Ignorantes que pontifican sobre temas como la inseguridad con la chapa de protagonizar almuerzos fascistas, contrabandear Mercedes para discapacitados, o la apología de la prostitución por TV… hasta los ateos ruegan a Dios que los famosos dejen de opinar de política.
Bueno, dejando atrás las opiniones de la farándula (seamos justos: su parte más rancia),
anhelamos encontrar  apreciaciones más serias y meditadas en los medios, pero, caramba, qué difícil es hallar algún punto de equilibrio, el cual, explico, debiera entenderse así: que este gobierno (o cualquier otro que tome algunas medidas medianamente populares) haga algo bien, que sé yo, una cosa de cada diez, No .No. No, No las hay. Aunque las haya, se entiende, no las hay.
Entonces, desesperanzado con los famosos y algunos periodistas, pero con la convicción que los demonios rigen nuestro destino, dirigimos nuestra fe hacia la oposición, y en particular, aquella que se considera presidenciable: allí tenemos al Sr. Vicepresidente de la Nación  (Néstor, Cristina, más que la tortuga se les escapó el caracol),  la enviada  por la providencia, doña Biblita, y, además, el único político realmente dispuesto a escucharte: Mauricio.
Pero acá tampoco las cosas están muy claras: no me voy a meter en la obviedad de que Cleto traiciona al gobierno por el cual llegó a su cargo, sino que, siendo “indultado” por el patético radicalismo que lo había expulsado de por vida, está negociando una alianza con el Colorado que tiene un plan. Realmente, los radicales merecen que los traicione nuevamente, son cada día más insufribles.
Compremos entonces un lote en el country  del Apocalipsis; afortunadamente la vendedora de la  inmobiliaria envió cartas a varias embajadas denunciando las guerrillas  que se están armando, preparando emboscadas contra los sensibles miembros de la Mesa de Enlace, que preparan una inocente bienvenida a los nuevos legisladores el 10 de Diciembre, pero, afortunadamente para la buena gente, nuestra heroica diputada garantiza la vigencia de las instituciones.
Pero si tampoco esto es suficiente, nos queda entonces nuestro  querido Mauricio, quien oscila constantemente entre la perversidad y la pelotudez: crea la policía “propia” (de la ciudad, mal pensados) y va en cana su cúpula antes de que salgan a la calle; culpa al gobierno de que le plantaron espías, y lo espían a su cuñado parapsicólogo, a quien encima le envía un mail con el texto que lo despegaría a él del asunto.  Pero no termina ahí: viendo el resultado de encuestas, decide no vetar una decisión judicial que habilita a una pareja gay a casarse, pero, por supuesto, se gana la ira pública del Monseñor, quien habiendo estado a poco de ser Papa sufriría en su propia diócesis el primer casamiento gay de Latinoamérica. No recuerdo que el santo hombre, mentor de Michetti,  haya hecho una condena tan severa en alguna de las tantas ocasiones en que sus subordinados ejercían sacra pedofilia  o confortaran a torturadores,  con lo que seguramente el buenazo de Mauricio terminará encontrando la forma de volver a comprar indulgencias.
A esta altura, quien nos deseara una vida interesante, nos estaría haciendo un favor.

23 nov 2009

Compartir la Palabra (leer más)

Contra lo que suele representarse habitualmente, el pensar nunca es “de a uno”
La concepción del pensamiento como un acto individual es tributaria de una posición dominante en un momento histórico, y no un hecho propio de alguna ignota naturaleza humana (por supuesto, hecha a medida de lo que se necesite demostrar).
En rigor, nunca un pensamiento es enteramente original, sino que siempre, necesariamente, es fruto de un intercambio. Se piensa desde algo escuchado, desde algo leído, desde algo que proviene de otra parte. En otras ocasiones, se piensa “en contra” de determinadas posturas, generando de ese modo, una racionalidad ligada a la resistencia.

Pongamos, entonces, algunas cosas en su lugar:

• La imagen del “pensador solitario” es una construcción ideológica, para nada inocente.

• Guarda tremenda relación de coherencia con un modelo social, económico y político.

• Tiene consecuencias, no es de carácter inocuo. Hambrea, mata, brutaliza, somete.

Será entonces, la primer propuesta, la de compartir el espacio de la palabra, comenzando por reconocer que, al surgir de un núcleo social, somos hijos de una cultura, de una visión del mundo.

Si no comenzamos por ver esto, nuestro estar atravesados por lo ideológico (concepción del mundo), no tendremos posibilidad lógica de constituir un pensamiento propio, surgido de nuestros problemas y sus intentos de solución, de nuestro singular modo de ser, de sentir, de actuar, sino que repetiremos con indignante automatismo, las palabras de otros.
Es decir, no hablaremos, seremos tristemente hablados por el Otro .
Nos invito, entonces, a intentar hablar por nosotros mismos. Desde nosotros mismos. La invitación está cursada, la responsabilidad es nuestra.

20 nov 2009

Palabras Preliminares (leer más)

Como ocurre con todo lo que nace, llega a este mundo precedido por expectativas y deseos, ideales a los que apuntar,

“Enredando Palabras” no es la excepción; por un lado, enredar palabras será ponerlas a jugar en la trama de una red colectiva, pero, por otro lado, “enredar palabras” será el intento de enmarañar ciertos discursos que se pretenden verdades reveladas. La idea es cuestionarlos, desnudarlos, poner en relieve qué se proponen, qué implican.

En síntesis, Enredando Palabras es la creación de un espacio compartido, de un colectivo para construir nuestra propia mirada crítica sobre nuestra sociedad y nuestras instituciones, partiendo de los discursos dominantes y develando su dimensión de engaño. Los espero.

17 abr 2008

Cartas de Carta Abierta (leer más)

Carta Abierta 1: Click para leer

Carta Abierta 2: Por una nueva redistribución del espacio de las comunicaciones: Click para leer

Carta Abierta 3: La nueva derecha en la Argentina: Click para leer

Carta Abierta 4: El laberinto Argentino - La excepcionalidad: Click para leer

Carta Abierta 5: Restauración conservadora o profundización del cambio: Click para leer

Carta Abierta 6: En la esquina de Defensa e Independencia: Click para leer

Carta Abierta 7: Declaración de la Pirámide de Mayo: Click para leer