27 oct. 2012

A Néstor Kirchner, 27/10/12.

Hoy su cara está en todas las remeras, es un muerto que no para de nacer.

Fragmento de "Murguita", de la Bersuit, pretexto para comenzar a escribir algo (poco, impreciso, insuficiente) sobre Néstor Kirchner, a dos años de su partida.

En principio, debo confesar que siempre me causa cierta incomodidad  la imagen del Che en las remeras, porque nunca pude dejar de ver, a la par del homenaje que quien la lleva quiere rendirle a ese inmortal, ese intento del capitalismo de degradarlo, de convertir esa figura en un objeto de consumo, ese símbolo en un dibujo estampado con el cual vender la remera.  Esta sería (prosigue mi razonamiento neurótico) una estrategia "amigable" de la que se vale el sistema para digerir algo que le molesta: tratar de hacerlo light, de que ingrese en una serie como podría ser la cara de Jim Morrison, o de Lennon, desprenderlo de esa radicalidad que lo hace tan molesto, tan insoportable.

¿Qué modelo de Néstor Kirchner intentan vendernos hoy ? Aquellos que en vida lo tildaron de autócrata fascistoide, de populista autoritario, incapaz del más mínimo "diálogo para lograr el consenso", ahora lo ponen casi como modelo de demócrata, de componedor, contrastando, claro está, con el autoritarismo despótico de su esposa y heredera política, la yegua, madre de todos los males, asesina serial de las instituciones y las buenas formas.
Quieren domesticarlo, castrarlo, convertir al animal político en mascota debida y correctamente republicana. Las maquinarias del auténtico poder operan así: ascienden al Olimpo o recluyen en el subsuelo de acuerdo a sus intereses. ¿ O alguien se acuerda de Cobos?

Hace dos años, moría el hombre y nacía el símbolo. ¿Por qué? Néstor Kirchner se convirtió él mismo en un símbolo porque puso actos allí donde los demás solamente palabras. Cuando dijo que no llegaba a la Casa de Gobierno para dejar sus convicciones afuera, cumplió con su palabra; honró sus convicciones, con aciertos y errores, hasta lo último.
Y precisamente, esto le valió tanto amor y tanto odio. Kirchner jamás podría haber resultado indiferente, porque vino a transformar un país, y lo hizo. Aunque falte mucho, aunque existan aún inequidades indignantes, aunque a veces se retrocede algún paso entre los que se avanzan,  este país ya nunca será el mismo, porque dejó su huella en las siguientes generaciones.
Hoy, en Parque Lezama, eran fundamentalmente los jóvenes quienes se habían congregado a homenajearlo; algunos de ellos con una remera que dice "yo lo vi bajar los cuadros". Dudo mucho que a esa remera se la vaya a convertir en objeto de consumo.

10 comentarios:

Daniel dijo...

Enorme post, Sujeto.
Abrazo!

Sujeto dijo...

Gracias Daniel,
Un Abrazo

Daniela Godoy dijo...

Siempre estamos en ese filo cada vez que empunamos una imagen, un arma cultural; es el capitalismo que nos parió....
Hay otra remera que recuerdo en particular, de una piba, en una marcha - no recuerdo si la del 24 de marzo- que me conmovió. Con la imagen Nestornauta, la remera decía: "el corazón le quedó chico."
Un abrazo...

Javier dijo...

El punto es que yo creo que la Nestor esta en proceso de mitificacion , algo que ocurre con pocos seres y en este caso Cristina si empieza me parece a pafgar un desgaste del ciclo iniciado en 2003 y sin figura de recambio confiable hoy , lo cual es todo un desafio . Veo el intento de armado de Unidos y Organizados pero lamentablemente me da la sensacion de que para ganar hay que pactar con sectores totalmente impresentables que s eperdieron ultimamente porque de lo contrario terminas solo alimentando el ombligo

Sujeto dijo...

Qué buena leyenda la de esa remera, Daniela.
Saludos

Sujeto dijo...

Así es, Javier. Además, a Cristina le tocó una etapa de la crisis más profunda. Creo que la ley de ART es un ejemplo de los sapos que mencionás...
Abrazo

A.C.Sanín dijo...

Amigo: es brillante tu post. Digo, para sumar, porque ya señalaste lo más importante. “Néstor Kirchner se convirtió él mismo en un símbolo porque puso actos allí donde los demás solamente palabras.” Digo: parece pobre y muy desesperado el intento de “reinventar” a Néstor, presentándolo como un “león herbívoro”, encerrado en la jaula de los consensos corporativos, para enfrentar y recusar a Cristina, supuestamente “incapaz” de gobernar, porque “no habla con nadie”, “no escucha”, “está sola” y demás. Esa remera con la inscripción “yo lo vi bajar los cuadros” es de una elocuencia incomparable. No será nunca un objeto de consumo, aunque sí un objeto de culto para quienes nos sucedan.
Un abrazo, como siempre.

Sujeto dijo...

Gracias por tu lectura, amigo Sanin.
Un gran abrazo

Bob Row dijo...

Hola Sujeto, querido ¿qué tal? Aprovecho esta tarde dominguera para saludarte y felicitarte por el hermoso texto del post. Los que tenemos un poco de memoria sabemos lo mucho que se ha avanzado desde el desmantelamiento del Estado en los '90. Falta mucho y nada es irreversible ((lo de las ART es un indicio); sobre todo cuando tanto pequeñoburgués se asusta en cuanto cambia el viento y es fácilmente "hablado" por el discurso armado por otros, según sus intereses. Así que no hay que dejar de decir la palabra propia, que para eso la tecnología democratiza el campo de la batalla discursiva. Un gran abrazo.

Sujeto dijo...

Bob, que buena sorpresa !
Un Gran Abrazo para vos

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