17 ene. 2012

NOTAS SUELTAS SOBRE LA CUESTIÒN INTELECTUAL

Desde hace ya varios dìas,  tenemos noticias de la apertura de distintos "espacios de intelectuales" para discutir sobre la realidad nacional. Bienvenidas las discusiones si tienen sustento.
Siempre resulta interesante tratar de pensar, en este laberinto que son las palabras, què muestran y què ocultan, què sacan a la luz y que enmascaran. No intentaremos definir què es un intelectual, ni tampoco establecer cuàl debiera ser su rol, sino màs bien nos proponemos tratar de pensar algunas cosas alrededor de què es lo que habitualmente nos representamos por "intelectual", y, en el mejor de los casos, que se nos genere alguna pregunta sobre el ròtulo "enlatado" para consumo.
La primer generalizaciòn es la de ligar la intelectualidad con lo acadèmico.  En nuestra cultura, no sòlo hay que saber, sino tambièn este saber debe ser "legalizado": algùn Otro, la Universidad, deberà sancionarlo, para que tenga validez.  Pero, esto es claramente insuficiente, porque, si nos basàramos solamente en este criterio, podrìan caer dentro de la misma bolsa Eugenio Zaffaroni y Fernando de la Rùa, por cierto, ambos catedràticos.  ¿Serà entonces un criterio cuantitativo, como por ejemplo, la cantidad de libros editados ? Acà tambièn tendrìamos la complicaciòn de tener que incluìr en este nuevo conjunto a Horangel, Jorge Asìs o Luis Majul, todos ellos de cuantitativamente prolìfica producciòn "literaria". Bueno, parece que con este otro criterio tampoco alcanza.
¿Y si probamos con la erudiciòn ? segùn el Diccionario de la RAE, un erudito es alguien "instruido en varias ciencias, artes y otras materias".  Pero fijèmonos bien, dice "instruido", es decir, que ha recibido instrucciòn,  conocimiento, lectura. Pero, ¿se es intelectual por lo que se sabe o por lo que se enseña ? Punto èste, para mi gusto, de la mayor importancia, al que volveremos màs adelante.
Nòtese tambièn, que hay otro segmento de, llamèmoslos asì provisoriamente, trabajadores del pensamiento, que no suelen estar denominados como intelectuales: son aquellos en los que prima la especializaciòn, y que conocemos como cientìficos. No creo que nos resulte frecuente concebir a Salk, Sabin, Freud, Leloir, Curie o al mismìsimo Einstein como intelectuales: si su estatura lo permite, seràn considerados "genios", y si no, grandes cientìficos, pero no se los rotularà como intelectuales. Hipòtesis: porque se han destacado enormemente sòlo en una parcela del conocimiento, y se los suele limitar a una asociaciòn directa y reduccionista con "su" descubrimiento, sea èste el bacilo de Koch, la teorìa del inconsciente o la de la relatividad. Acà, bien podrìa decirse que la obra devora a su creador.
Y ya que nombramos a Freud, no està de màs recordar lo que recomendaba a alguien si realmente querìa conocer el psiquismo: que recorra las fàbricas, los bares, los prostìbulos y los puertos, allì encontrarìa mayor "saber" sobre la condiciòn humana que en muchas bibliotecas bien nutridas.
A nivel de la imagen imperante, la figura del intelectual es la de una persona (predominantemente hombre) que, en solitaria reflexiòn, ilumina con su pensamiento, con sus ideas,  al vulgo. Acà encontramos que hay una posiciòn activa por parte del intelectual, que proporciona las ideas,  y una actitud pasiva de quien las recibe y asimila.  
Otra generalizaciòn posible acerca de la percepciòn de "intelectual" es cuando èste nos es presentado como tal por otro tipo de instituciones distintas que las acadèmicas: por ejemplo, los medios de comunicaciòn. En este caso no se trata de una validaciòn estricta y solamente ligada al saber catedràtico, sino del "analista", aquel que sabe leer los signos de la realidad y oficia de divulgador: casos como Mariano Grondona y Josè Pablo Feinmann, por ubicar un par antitètico. Creemos que este es un punto muy importante en la percepciòn de què es un intelectual, por su asociaciòn con la difusiòn de ideas y posturas, ya que se convierte en un Otro al que se le supone saber (y, segùn la enseñanza de Foucault, saber es poder).
Por ùltimo, un intelectual lo es en tanto se ocupa de campos amplios y de certidumbre poco probable, por eso es tan proclive a albergar a filòsofos, cientistas sociales, escritores, conocedores del arte. ¿O alguien conoce a un fìsico, matemàtico o astrònomo en tanto tal con ese nombre ?.
Llegados a este punto, pareciera que la construcciòn de la figura del intelectual tal como habitualmente nos la representamos reposa sobre el genio y el esfuerzo del sujeto  individual, con un recorrido de reconocimientos acadèmicos y una formaciòn que le permite abordar las màs diversas cuestiones con la autoridad de su saber, que lo ubica activamente como generador de ideas y lector privilegiado de la realidad.
En cambio, y tal como sostenìamos al inicio, sin pretender dar definiciòn alguna, nos gustarìa  cuestionar dicha construcciòn, sosteniendo que èsta se sustenta en el paradigma del individualismo, ofrecièndose como un Ideal de Saber inalcanzable para personas comunes, encarnadura de un saber que no ofrece matices: dentro del campo de la incerteza se constituye como una voz de autoridad, que en vez de abrir los interrogantes, los obtura. 
Preferimos, en cambio, la idea de que  intelectual es quien se atreve a cuestionar sus certezas, la primera de ellas: despojarse del narcisismo de creer que sabe algo con independencia de los demàs. No hay saber posible si no es en el contexto de un orden simbòlico compartido, y no hay manera alguna de pensar propiamente dicho que no se asiente en una nueva pregunta: ya no planteado en tèrminos de "difusiòn", sino màs bien, en tèrminos de creaciòn, construcciòn colectiva de saber.
En todo caso, no serà una tarea menor revisar algunos de estos puntos antes de plantear nuevas "discusiones intelectuales", para que quizà èstas adquieran distinto sentido.

P.S.: notemos que "intelectual" tampoco suele aplicarse a polìticos, en esta curiosa "divisiòn del trabajo/saber". Me pregunto: ¿alguien como Lula, con la transformaciòn que promoviò en Brasil, porquè no puede ser reconocido como un intelectual ?



8 comentarios:

Pablo D dijo...

Mi compañero e hincha del Rojo. Tanto tiempo!!

Firmo al pie de cada punto y cada coma de lo que ha escrito, usted que de complejizar el pensamiento sabe y bastante. Pero, y con perdón del chivo, le paso el post que escribí al respecto el domingo pasado en Artepolítica (en realidad, también en mi blog, pero así puede ver el debatazo que se armó por allí en AP sobre el tema). http://artepolitica.com/comunidad/sobre-varias-cosas-a-partir-del-contrapunto-entre-plataforma-2012-y-carta-abierta/.

Y a ver qué le parece.

Abrazo grande, y aguante el Rojo y el Tecla Farías, carajo!! Jajaj...

Hilda dijo...

Excelente nota.
"No hay saber posible si no es en el contexto de un orden simbòlico compartido, y no hay manera alguna de pensar propiamente dicho que no se asiente en una nueva pregunta: ya no planteado en tèrminos de "difusiòn", sino màs bien, en tèrminos de creaciòn, construcciòn colectiva de saber." Impecable!!!!

Sujeto dijo...

Hola Pablo,
Tanto tiempo, y es por mi causa, que estoy inconstantemente al mango con el blog. Dado que me quedan muy pocos días antes de tomarme unas vacaciones, me comprometo a leer lo tuyo, que siempre es un gusto; pero como tengo un cierto embale con el tema, y ya estoy haciendo un borrador con parte de lo que creo faltó del tema, es posible que lo termine y después lea lo que publicaste.
Por otro lado, muy contento con el Rojo, y con Canteros: aire fresco en el clima recalentado, postura firme en el buen camino. Ojalá se termine de concretar lo de Farías, pero mi mayor esperanza está en el pibe Benítez, que me gusta a rabiar.
Como siempre, muy agradecido por tu lectura.
Abrazo nacional, popular y rojo hasta la médula.

Sujeto dijo...

Hola Hilda
Muchas gracias por tus conceptos. Te confieso que cuando lo escribí me di cuenta de todo lo que no había dicho, así que preparo una segunda parte (que en realidad aún no sé que tendrá que ver o no con la primera)
Un afectuoso saludo

Moscón dijo...

Che Sujeto:
Le podés llamar intelectual,pero a mi me parece mas al pastor que conduce su rebaño lo que acabás de describir.
Un "Intelectual"está mas cerca del Erudito,es el tipo que se leyó la guía telefónica y trata de recordar algún número en relación al tema en ciernes,con cierta capacidad fruto de la lógica de embocar algún acierto pero de limitada concepción de pronóstico sin Voltaire que le suministre otro método.
El solo echo de rotular a alguien como intelectual viene detrás una condena o una adoración.
Los imbéciles que mas recuerdo se trataban entre si como intelectuales,como que sus hígados no formaban parte de su cuerpo,y la altura de las órbitas de sus ojos superaban la capacidad de sus párpados.
En definitiva,a quién le gusta este rótulo que la goze,pero a mi no me enseña nada.
No hay ping-pong,no hay ida y vuelta,solo sentencias.
Y a mi un pelotudo de estos no me enseña nada,y creo que a vos tampoco Sujeto.

Sujeto dijo...

Amigazo Moscón:
Este post fue una primera parte, recién acabo de escribir otro, sobre el mismo tema.Creo que lo principal pasa por dos cosas: que el tipo no se la crea, y para qué se forma, para qué discute.
En esta ocasión no quise volcarme a lo político en sí mismo, sino a lo que estamos habituados a reconocer como intelectual: por eso puse a Grondona y Feinmann en un mismo lugar, aunque sean absolutamente opuestos. Leíste bien: se trata de la percepción que tenemos de esta figura, que no es otra cosa (para mi gusto) que la relación que tenemos con el saber (y con lo que no sabemos). La realidad, desde este humilde punto de vista, es que son realmente pocos los que pueden dejar de lado sus egos y sumergirse e una aventura de construcción del pensamiento, porque implica escuchar al otro, y. a veces, tener la grandeza de decirle que no estás de acuerdo, pero que tiene razón.
Te mando un gran abrazo

Javier dijo...

La verdad prefiero quedarme contento por las cosas que se están discutiendo . Porque como decía creo que Russo en Miradas al sur el domingo , que puertas habrá abierto el kirchnerismo para que tres grupos de escritores sociólogos , gente de la cultura en gral o lo que dicen set intelectuales discuten temas que abrió esta etapa y van hacia una agenda de profundización de ese proceso . Ya vemos que los sectores de la derecha están en silencio todavía sorprendidos del 54% de Cristina

Sujeto dijo...

Javier:
Absolutamente de acuerdo: el kirchnerismo obligò al debate, y esto es muy auspicioso.
Gracias por pasar, abrazo

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