3 ago. 2011

Mercado de la Política en CABA (ex Buenos Aires)

Como dijo genialmente una vez Macedonio Fernández, “será como entrar en cuestión, y sin embargo, se trata de otra cosa”. Mucho se ha dicho sobre los últimos resultados electorales en Buenos Aires city y en Santa Fe. Variadísimos análisis, desde diferentes ópticas, con sus matices diferenciales, con sus esferas de interés, con la impronta de cada analista.
En época electoral habitualmente queda en suspensión todo lo que es conceptual, prima el cálculo. No está ni bien, ni mal, es, si se quiere, una lógica de mercado, o una estrategia de guerra (no les encuentro diferencia) aplicada a la política. Pero sólo es una parte de ella, la que suele emerger en el momento de la oferta.

Y de esto sí queremos hablar, pero dejando en claro desde el principio: no nos referimos al necesario entrecruzamiento de lo político con lo económico, sino de la reducción de lo político a una cuestión de mercado: de lo que se trata, ni más ni menos, es de instalar y vender un producto.

En esta concepción no se trata de argumentar para convencer a los ciudadanos acerca de cuál es la dirección más conveniente para regir la cosa pública en tanto miembros de una comunidad, sea pueblo o ciudad, provincia o nación; no, se trata de despojarlo de su sentido de pertenencia a esa comunidad, de desalojarlo del lugar de los ideales a intentar sostener, reduciéndolo al lugar del consumidor. Podríamos decir que en el mismo acto que el sujeto deja de ser aquél que más o menos libremente elige participar de la construcción del destino colectivo y se transforma en el consumidor de un producto, se convierte en objeto: objeto de consumo. Aquí toma pleno sentido el modo en que el PRO hace política, basándose justamente en la negación de la política como argumento, porque en sí, oculta la ideología neoliberal que la sustenta. Notemos que el discurso macrista es absolutamente minimalista: se dirige a los “vecinos”, habla de lo que “está bueno para la ciudad”, confronta desde el lugar de aquél que lo hace porque no tiene otro remedio, ateniéndose a los manuales que le escriben. Transforma, por no dar el Pinet, a la ciudad en un ghetto-shopping. Habla del pasado como la suma de errores ocurrida y del futuro sin explicitar un proyecto, pero con él a la cabeza para señalar el rumbo. Se dirige a cada individuo en tanto tal, porque es sabido que el consumo es un acto individual, propio y distintivo, que habla del consumidor. Lo curioso de todo esto es que no es fácilmente pesquisable qué es lo que efectivamente vende: cuando se desenvuelve el packaging se halla un inquietante vacío. Y sin embargo, vende, porque no se trata del producto, sino de otorgarle al consumidor la satisfacción de serlo: se vende la ilusión de la pertenencia a una sociedad, la de los "vecinos", basada en una ideología permanentemente escamoteada: la falsa amabilidad del estafador que promete un armónico paraíso en la tierra, libre de indigentes, de trapitos, de sindicalistas. La CABA ya no es Buenos Aires, ese amasijo de geografías pasionales que alumbró al tango reo, que mojó sus patas en la fuente de un ´45 iniciático, ni la tragedia de los bombardeos o la ronda de las madres y la que provocó el vuelo de De la Rua. Esa Buenos Aires que aprendimos a amar con todos sus defectos. No, Buenos Aires ahora es CABA, autónomamente tilinga, y  con el debido derecho de admisión: el “vos sos bienvenido” muestra como contracara a todos los malvenidos, porque los señala como  causa de la miseria cabeña: aquellos bolivianos y paraguayos, o gente de provincias, morochos todos, pobres todos, tan lejanos a la blancura y pulcritud de los jóvenes PRO que festejan con el cotillón y sonrisas de meeting empresarial. ¿Qué puede significar la "autonomía" sino la segregación de presencias tan molestas ?. Pero seríamos sectarios si pensáramos que este dispositivo prendió solamente en la clase media; los sucesos del Parque Indoamericano mostraron, además de la intervención punteril, también la existencia de una clase medio-baja, a la que no se le dio aún suficiente cabida en el discurso y en la acción concreta nacional, que quizá hace dos o tres años vivía en una villa o un humildísimo barrio obrero, y que accedió por algún plan de viviendas, o alquila, un pequeño departamento, y ve que se instala un asentamiento en la puerta de su casa; con todo el martilleo mediático constante que con la villa viene la delincuencia, la droga y la muerte, reacciona del mismo modo que un vecino de Palermo: duro con los malvenidos. Macri, representante del establishment que multiplicó la miseria al infinito, se convierte en el último dique contra la invasión de los indeseables, paladín de la propiedad privada. Y se lo vota.
Se lo vota también porque todo producto requiere de publicidad, y si algo no le escasea es justamente eso, publicidad de doble mano como las bicisendas: positiva, con presencia permanente en el multimedios dominante, reportajes guionados de manera complaciente que le permiten ensalzarse, y negativa, con los ataques constantes hacia “la señora de acá enfrente”, que le permite actuar el papel de víctima y justifica su impotencia. A su vez, este despliegue mediático que lo nombra como “Mauricio” lo hace recorrer los templos de la banalidad berreta y berretizante: con Susana Giménez no habla de política, sino de sexo, y exhibe orgulloso el oportuno embarazo de su esposa esclavista, condición ésta ante el público-consumidor tan graciosamente disimulada como las patotas de la UCEP, las escuchas telefónicas por las que está procesado, el abandono de los hospitales públicos o el burdo ensuciar a un anciano de 88 años al que tengo el gusto de conocer desde hace un cuarto de siglo, y que a esta altura de su vida lucha para mantener un comedor comunitario.

Por último, quisiéramos compartir un poema testimonial que publicó después de la primera vuelta Juan Sasturain en Página/12, que resume a puro talento algo de lo que aquí hemos intentado esbozar:


La CABA no me cabe

La CABA no me gusta. No me sabe
Bien una sigla, que es nombre de empresa,
Para la ciudad que fue princesa,
La Reina del Plata: no es, ni le cabe.

Y aunque a nadie le parezca grave,
el cambio muestra la naturaleza
de un poder sin pudores ni torpeza
con metáfora empresaria en clave.

Buenos Aires, la ciudad que amamos
ya no cree ni vota por sus sueños
y es por eso que estamos donde estamos.

Ni corresponde llamarnos porteños.
Esto eligen los cabenses o cabanos:
Un negocio atendido por sus dueños.

28 comentarios:

Abel dijo...

El voto al PRO es miseria intelectual, es signo de decadencia de la conciencia política de los porteños, de carencia de memoria, etc, etc.
Como vos decís, en el ballotage capitalino había dos proyectos, uno que representaba la integración y la inclusión, contra el otro que representa el derecho de admisión, y los vecinos optaron por éste último.
Lastimosa elección!

Un abrazo!

PD: Siempre es un placer leerte. Escribí más seguido.

Sujeto dijo...

Hola Abel
Muchas gracias por tus comentarios, te mando un fuerte abrazo

Moscón dijo...

De constructor a consumidor=dejar de vivir en el mundo para usar el mundo.
El usuario del mundo separa la parte del todo que le interesa consumir y el resto,las sobras,a la basura.No elige un conciliador de los intereses generales,exige un mozo que lo atienda con la deferencia que corresponde,para eso paga y como cliente siempre tiene razón.

Un Abrazo Grande

Daniel Mancuso dijo...

Muy cierto que sin darnos cuenta hasta nos robaron el nombre de la bella Buenos Aires y se vino la CABA, qué incríble, cuánta ignominia... Gracias Sujeto por tus lúcidas reflexiones, abrazo grande

Sujeto dijo...

Che Moscón:
Admirable síntesis la tuya, lo redondeaste bárbaro.
Abrazo

Sujeto dijo...

Hola Daniel
Sí, hasta eso nos robaron. Pero volveremos, y en vez de shoppings vamos a tener más escuelas y hospitales, y los vecinos dejarán de ser esa abstracción falsa y berreta para ser las personas de carne y hueso con las que compartís la cuadra, el barrio y los comentarios del fútbol.
Será en 4 años, en 8 ó en 12, no sé, pero volveremos a tener una ciudad que no sea de plástico, porque todavía somos muchos los que no nos resignamos.
Un gran Abrazo

Daniel dijo...

Buenísimo post y buenísimos comentarios.
Ese poema hace falta Sujeto.
Que mal suena la CABA.
Tan mal como la "sinfonía macrista".

Daniel dijo...

A propósito; el otro día hablando de un músico, alguien me decía:
-"es un buen producto".
Que cosa cosificante, degradar a un artista al hecho de un "producto".
Ya sabemos cuando se empezaron a promover estos conceptos.

roberto dijo...

Desde el conurbano se nota más la decadencia, y me molesta... era un orgullo decir voy a la Capital, ahora entre carteles amarillos y bicisendas me confunde, me agobia ir al "centro", si hasta la clase media pedorra se cree que vive en barrio parque mientras disimula cuando compra en un super chino, por el status... viste?

Un abrazo

Sujeto dijo...

Hola Daniel
Tengo el poema de Sasturain en un panel de corcho de mi oficina, junto con algunos de Antonio Machado, Miguel Hernández y Silvio Rodríguez, un oasis en el desierto.
Y respecto a la cosificación, me recuerda mucho a algunos párrafos de "La Sangre Derramada" de J.P. Feinmann (si no lo leíste, te lo recomiendo mucho) donde partía de la cosificación del otro y bueno, el título te da una idea de dónde terminaba.
Abrazo

Sujeto dijo...

Roberto:
Sí, me imagino cómo se verá desde el conurbano, que si bien está tan cerca geográficamente, parece estar tan lejos de la CABA.
Por suerte, no compro en supermercados, sino a los chinos de la otra cuadra, y sigo prefiriendo los negocios del barrio al shopping Abasto, que me queda a tres cuadras.
Un Abrazo, y gracias por pasar por el boliche

chela dijo...

Sabés, Sujeto? Cuando era chica y mis padres o el socialista lec tor de La Vanguardia de mi "nono" me llevaban a la Capital, nos vestíamos de fiesta! Hoy, nos mezclamos con la degradación de quien fue La Reina del Plata y hoy es la segmentación del norte copetudo y el sur laburante. Pero en esa Buenos Aires que dejó de mirar al este y así como limpió el Riachuelo, va a sacudirse el marketing yellow para volverse azul y blanca, vivimos los que terca e ininterrumpidamente iremos por más igualdad y más inclusión. NUNCA MENOS!
Seguí posteando, Sujeto: hace bien al alma.

Sujeto dijo...

Hola Chela
Muchas gracias por tu comentario. Yo era de Villa Dominico, en el corazón de Avellaneda, e ir al cine en Lavalle y después a comer una pizza por Corrientes era casi una aventura. Hoy una de las mejores salidas que puedo hacer es recorrer las librerías de Corrientes, donde todavía queda algo del espíritu de esa ciudad que siempre fue vanidosa, pero que era culta. ¿Qué diría un gorilón como Borges si viera la degradación del espíritu de esta ciudad ? Ya no parece haber lugar para Discépolo, Cátulo Castillo ni Homero Manzi, Eladia Blazquez, Piazzola o Ferrer, no, solamente parece haber lugar para los malos imitadores de Queen. Pero vos lo dijiste: somos tercos, estamos empecinados en seguir siendo humanos
Un Abrazo

Rafa Cuadrado dijo...

Gente viviendo vidas ilusorias, reclamando libertad, al tiempo que se muestran incapaces de ser libres. Es que finalmente la política no es muy diferente de la religión: nos satisface la necesidad de certeza.

Un abrazo Sujeto, extrañaba venir a leerte.

Ricardo dijo...

El poema de Sasturaín y tus palabras son brillantes, Sujeto.

A Macri lo vendieron y lo venden como un yogur, que supuestamente hace bien pero nadie sabe bien cómo y por qué.

Justo hoy pensaba en Tucumán y en cómo era esta provincia cuando yo llegué. Estaban Bussi y luego Miranda, un tipo que se ufanaba de haber llegado sólo a cuarto grado. Y recordaba qué ajena sentía la Ciudad. Tucumán me parecía una abstracción sin sentido y no la relacionaba con el cemento o la tierra que pisaba.
Ahora me resulta más fácil relacionarme con mi provincia.

Fuerte abrazo y, como dice Abel, escribí más seguido.

Sujeto dijo...

Hola Rafa, hace rato no nos escribimos...
A veces escuchás cada razonamiento que te hace dudar si oíste bien: sin ir más lejos, hoy mismo, un muchacho con el que nos conocemos desde hace muchos años, me preguntó si había votado a Filmus (sabiendo la respuesta, claro) y dijo "parece buen tipo, pero pobre, lo enchufó ahí (por CFK) e iba a ser un chirolita de ella". Votó a Macri, a quien Durán Barba le indica hasta cuándo ir al baño, o le soplan al oído respuestas que no sabe dar, pero "el chirolita" era Filmus.
Nada más que agregar, ¿no?
Gran Abrazo

Sujeto dijo...

Amigo Ricardo
Me alegro que te haya gustado lo que me salió escribir.
Yo me mudé a Buenos Aires cuando me casé, hace de esto ya 26 años, viniendo de la pegadita Avellaneda de mi niñez y adolescencia.
Amo a Buenos Aires tanto por sus virtudes como por sus defectos: acá están las librerías de Corrientes, la Plaza de Mayo, la UBA, sus barrios.
Si Buenos Aires se hizo cosmopolita, fue con la llegada de españoles, italianos, polacos. Si Buenos Aires tuvo vuelo intelectual, es porque se entramaron las ideas de socialistas, anarquistas, comunistas, sindicalistas, también conservadores.
Una ciudad que tuvo al cura Mugica, que tiene a la iglesia de la Santa Cruz (donde me casé), junto con la ESMA, el Olimpo. etc.
Quiero decir: una ciudad donde convivieron el amor y el espanto, fascinante en sus contrastes.
Por eso mi rabia : se convirtió en plástico.
Te mando un gran abrazo

Residente. dijo...

Sujeto. Muy interesante tu post. En principio creo qe Macri al margen de despolitizacion gano por amplio margen porqe polariza el voto "anti-k". Personalmente no votaria nunca a un macri, no subestimo a los que hicieron. Tengo en cuenta qe por lo qe se en la CABA hay mucho del "sector privado" qe esta bien y seguramente esos electores tendran sus convicciones para votarlo (no se trata de decir estan "desinformados", como vi por algun blog). Y algo qe me llamo la atencion qe los festejos se dieron en el bunker para los medios, no hubo un festejo popular (por ponerle algun nombre) en la calle. Ademas, historicamente la CABA fue conservadora. Sumado a qe esto viene desde su creacion a imagen y semejanza de Paris (en tanto capital de la modernidad presuntamente).

Ademas , yo fui a la capital (soy de la plata) y vi de cerca los carteles de macri. Y sus eslogan estan buenos, eso no es un dato menor. Algo qe no me gusto qe Filmus se quiera "macrizar" poniendo corazones en las propagandas. Realmente me parecio ridiculo, aparte eso no va con él. Quierase o no, macri tiene otra personalidad (al menos la qe expone en la no-politica) qe lo hace ideal para "la ciudad nos une" o el "sos bienvenido". Habra qe ver de ahora en mas qe pasa.


Saludos Sujeto !

Sujeto dijo...

Hola Residente
Indudablemente esta hegemonía macrista es un fenómeno complejo.
Bien decís, el componente antikirchnerista fue importante (pensemos si no en los penosos porcentajes que sacaron los otrora capangas en la ciudad, como los radicales y los seguidores de Carrió).
Pero no dudes que sin el voto de las clases populares no hubiera llegado a esos números. Y ése es el aspecto que me interesa analizar.
Creo que Ritondo y su aparato punteril fue clave. Así como dejó venirse abajo a los hospitales, también asistió p/ej. con la tarjeta ciudadanía a sectores de bajos recursos que respondieron con su voto. Coincido con vos, no se ha tratado de una cuestión de desinformación, porque todo el mundo sabía de su procesamiento por las escuchas. Se ha tratado de que, en todo caso, no afectaba su decisión de votarlo.
Por el lado del FPV, creo que hubo una muy mala campaña: te enterabas que Filmus estaba en un barrio si vivías en ese barrio.
Una de las claves de la llegada del discurso de Macri fue asociar el carácter "autónomo" de la ciudad como una suerte de "resistencia" al poder central. Por eso hablaba de la publicidad en la doble mano de lo positivo y lo negativo.
Gracias por tu comentario, te envío un abrazo

Javier dijo...

El tema es que es evidente que de no mediar un cambio conceptual que debne ser el resultado de una batalla cultural profunda , es evidente que siguen ganando los publicistas .

Recuerdo que El Cnel decia lo mismo en su blog a propositio de De la Sota

Un abrazo

Sujeto dijo...

Javier
Creo que lo que más me sorprende es la magnitud del cambio cultural que debe hacerse en Buenos Aires, y ojo, no lo digo solamente pensando en el FPV, sino en el rechazo a todo lo que huela a progresismo e inclusión social. Por eso, vislumbro que hay un más allá de la eficacia de la propaganda, que la tiene, sin dudas.
Y hablando de eso, viendo las propagandas del FPV respecto al 14/08,
¿no parecen estar más dirigidas a los militantes que los -por decirlo de algún modo- "no definidos" ?
Gran Abrazo

Javier dijo...

Sujeto si pense exacatamente lo mismo , pense que resultaba innecesario mostrar la bandera de la campora en un spot siendo que viene siendo demonizada pior los medios . Senti claramente que esapublicidad estab mas dirigida al convencido y no al que aun se debe convencer. Sobre todo en el primer spot , en los siguientes me parecio un poco mejor el mostrar los avances . Igualmente sigo creyendo que si queremos ampliar el apoyo falta sumar alguno propuesta para hacer los proximos 4 años , darle solo una minima enunciacion de contenido a la profundizacion para que no sea un significante vacio
Por ejemplo poner el plan argentina 2020 para sustituir importaciones , defender el trabajo y el empleo argentino y mostrar eso como bandera

Bob Row dijo...

Había leído tu texto en el correo y por otras urgencias se me pasó comentarlo. Yo he bajado un poco mi nivel de inmersión en el stress político, después del mal sabor que me dejaron las campañas en la CABA (?) y S.Fe. Creo que lo que tu amigo sentía oscuramente era que Macri será un burro, pero un burro que pugna por comerse la zanahoria. Filmus ni siquiera convenció de querer estar ahí. Y eso ya lo notaron los que participaron de la campaña anterior. ¡Cuatro años perdidos!
No comparto el tono cargadamente melancólico sobre la Buenos Aires de antaño ¡si ese fue siempre el gran tema del tango! Esta es una ciudad proteica y cambiante que va generando sus nuevas pieles. En mi infancia se moría el tango y llegó el Club del Clan (puaaj) que en mi adolescencia se transformó en Manal, Almendra, etc y terminó influyendo a toda hispanoamérica. Con la adultez redescubrí el tango; el poético de los '40 y el nuevo, un poco artificioso, de Ferrer y Blázquez (y hasta yo hice varios). Ahora hay toda una generación que hace cosas originales, reas e irónicas (buscá la radio Fernandez Fierro en Internet). Mi antiguo barrio de Saavedra (en el cual viví a dos cuadras de Goyeneche, sin conocerlo) parece un country de chalecitos. Pero el Abasto, muerto y refugio de inmigrantes pobres, hierve de teatros y músicos vocacionales (¡Luca vive!).
Comparto, en cambio, tu respuesta a Residente. Vos esperá, que cuando Macri sea una recuerdo ancdótico empezaremos a ver a Ritondo de otro modo. También los progresistas puros tenemos algo que aprender y cambiar. El abrazo de siempre.

Sujeto dijo...

Hola Bob
Y bueno, me salió medio tanguero el post...
¿Sabés qué pasa ? Me subleva el plástico. Y ojo, no pongo a Buenos Aires idealizada como si alguna vez hubiera sido la comuna de París, porque nunca lo fue ni lo será, pero de ahí a bancarse algo tan light y fashion...
Y claro que los progresistas tenemos que aprender y cambiar. Ya lo creo.
Un gran abrazo

Hilda dijo...

Excelente entrada!!!
Sí, nuestro distinguido y "delarruista" nombre suena a empresa... En este momento, atendida por sus dueños... La tan añorada Buenos Aires, no fue diferente en su historia. Simplemente, ahora vota a sus representantes (antes los nombraba el ejecutivo).
El conflicto del Parque Indoamericano, debemos enmarcarlo en el ADN de la mayoría de población de Lugano.
En Villa lugano conviven una clase humilde integrada en su mayoría por inmigrantes de países limítrofes, habitantes de villas o de "conventillos siglo XXI" con otra clase social, algunos con ingresos tan humildes como los anteriores pero ideológicamente, están en las antípodas.
En Lugano habita un sector de dinero. ¿Cómo lo obtuvieron? para mí es una incógnita. Sí sé, por amigos que trabajan en una escuela de la zona, que hay muchos ex-integrantes de fuerzas de seguridad. También sé que hay barrios construidos en la época de Cacciatore, destinados a personal militar. Por acá me va cerrando la cosa…
En Lugano viven dirigentes del PRO que hace cuatro años que están lavando el cerebro de todos. No es casual que la “nena de la foto con el niño”, haya sido de Lugano…
Cuando se habla de Lugano, se piensa en la población carente de las villas o de Lugano I y II pero no se tiene en cuenta lo que dije anteriormente.

Sujeto dijo...

Hola Hilda
Comparto con vos: Lugano tiene ciertas zonas con gente de muy buen pasar, por ejemplo, la calle Cafayate, desde Riestra para el lado de Cruz, tiene chalets que parecen más propios de Belgrano o Devoto.
Uno de ellos, según gente del barrio, es de Cavallieri. Pero no voy tanto a esta clase de gente, sino, como lo mencionás, al laburo punteril que hace efecto en la clase medio-baja, columna vertebral del barrio.
Gracias por tu atento comentario, un abrazo

Hilda dijo...

Estamos acostumbrados a que "las mucamas" (o los mayordomos) de los señoritos piensen como ellos y desprecien a los de su clase social... ¿Síndrome de Estocolmo?
Los militantes del PRO en Lugano, son esos "señoritos", peronistas del PRO... Ritondo...
Para las clases medias bajas, son sus iguales con poder, tienen contactos, simpatía, risa pronta, mucho "sol" en su ropa, algún trabajito de limpieza para el desocupado y, señalando que "todo está mal" por los extranjeros (desde ya pobres)...
Esos "muchachos lindos" no se van a equivocar... sí, mirando bien, los acompaña el ideal de belleza impuesto por años ...
Ahí van las clases medias bajas de la mano de ellos (ahora sin amarillos estridentes a la vista) debajo del puente de Av. Escalada y Dellepiane a repudiar a "los negros" y... "¡que los manden a su país!"...
¿Si de tanto tratarlos bien se les acercan en poder adquisitivo? ¿Cómo se diferencian? Tienen que hacerles notar quién es superior!!! son nietos de inmigrantes pobres pero venidos en barco y no en "burro".

Merece un estudio de las conductas humanas Sujeto!!!!

Sujeto dijo...

¿Sabés a qué me hacen acordar ? a esos espejos deformantes que existen en algunos parques de diversiones: perciben de sí mismos,pero a través del Otro, una imagen que no es la suya, y la asumen como propia: la imagen que agrada al Amo.
Me encantó el remate que le diste.

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