11 jun. 2012

Breve Guía para el Novel Cacerolero

A mí, de chico, intentaron inculcarme ciertos valores, como el de ser solidario con aquellos que lo necesitan. Y me parece que sería egoísta de mi parte si no le diera una manito a aquellos pichones de garcas que se proponen ingresar al fascinante mundo de la Essen abollada. Por esta razón, ahí van unos humildes consejos:

1) Cómo vestirse para el evento: un aspirante a garca nunca, pero lo que se dice, nunca, debe perder de vista que uno es lo que le ven puesto.  Por eso, el cuidado en la elección de la vestimenta es un detalle fundamental que hablará de usted, y no sólo en su círculo más cercano, sino en la televisación en directo. Recuerde que, por este motivo, tanto los hombres como las mujeres deberán tener una ligera base de maquillaje, porque si no, no darán el look adecuado para las cámaras, y corren el riesgo de no ser reconocidos por sus parientes, socios y amigos.
 No se prive de decir que ama a Mauricio y a Lanata.
2) Las Consignas: Recuerde que no se trata solamente de golpear la cacerola, sino que Ud. está ahí para demostrar su odio y su desprecio a la chusma que okupa (sí, con K) la Kasa de 
Gobierno, la diktadora korrupta a la que sólo le interesa rapiñar la Kaja. Como pequeño consejo práctico, trate de robarle a alguien (preferentemente a un pobre) un diccionario, ábralo en la letra "C", y arme todo tipo de frases agresivas, injuriantes, descalificadoras, simplemente trocando la letra "c" por la "k". No es necesario que dichas frases tengan sentido alguno, salvo manifestar su asco. Recuerde contraponer esta inmunda basura con el resplandeciente Mauricio.
3) Los argumentos: Usted debe estar preparado para ser entrevistado por un medio periodístico. Como gracias a Dios no todos somos iguales, puede que le hagan una glamorosa nota en La Nación, donde le podrá enviar saludos a su prima Finita, salir por TN a grito pelado demostrando su hartazgo por la restricción de la compra de dólares, o finalmente, practicar tiro al pichón si el notero es de 6,7,8, Página/12, etc.  Por favor, no olvide de manifestar lo buen estadista que es Mauricio, y lo que sería de este bendito país si a él lo dejaran gobernar.
4) Motivos para cacerolear: si Ud. es gente como uno, debe ser exquisitamente claro en su elección del motivo, porque tampoco es cuestión de tomar frío todas las noches. Cacerolear por la tragedia de Once, por la muerte de mujeres en abortos clandestinos, la falta de gas en el Borda o por el envío de un submarino nuclear serían temas dignos de decretar su inmediata expulsión del country. No y No! Ud. debe cacerolear porque le aplican un pequeño aumento en el impuesto inmobiliario de sus 3.000 hectáreas en el núcleo sojero, o porque no le permiten comprar todos los dólares que le gustaría. Esos sí son derechos y garantías individuales vulnerados por la diktadura.  Haga notar que con Mauricio nunca pasaría eso.
5) Acerca del uso de la servidumbre en el caceroleo: dado que a las mayorías ignorantes no le importan los temas que desvelan a la gente como uno, y que todavía no estamos pudiendo juntar un número importante, se hace necesario engrosar las delgadas filas caceroleras con la servidumbre (que, por otra parte, está más acostumbrada a manipular los elementos de cocina). Esto, si bien es necesario, también tiene su costado indeseable, porque sería de muy mal gusto que apareciera a su lado en las fotos o imágenes televisivas. Aquí le brindamos una solución: organícense junto a otars personas de su alcurnia, ocupen ustedes los primeros planos, y dejen a esos seres escasamente presentables al fondo, ente sombras, las que combinadas con el color de su cutis sólo dará aspecto de "bulto", y Ud. no pasará vergüenza ajena.  Recuerde periódicamente instruir a su servidumbre acerca de que vote a candidatos de Mauricio.
6) Dónde cacerolear: tan importante como su vestimenta, es el lugar que Ud. elija para llevar a cabo su protesta ciudadana; es más, debieran de tener perfecta armonía su ropa con la fachada del edificio. Por ejemplo: Ud. no puede ir con un conjunto de carpincho y pararse delante de un edificio con mucho aluminio y vidrios; no, Ud. debe elegir la fachada de una vieja casona o embajada, donde se vea su buen gusto. Tome en cuenta que sólo se puede cacerolear en lugares donde valga la pena vivir: Barrio Parque, Recoleta, Palermo. A lo sumo, los más osados, en la Plaza de Mayo (se ofrecen visitas guiadas para conocerla). Para quienes hayan tomado esta última opción, es obligatorio que se posicionen de cara a Punta del Este (es decir, hacia ese edificio rosado que está para el lado del río, pero estimo se ubicarán mejor cardinalmente de este modo). De paso, comprenderán un poco mejor a Mauricio, que todos los días tiene que mirar ese espectáculo denigrante.
Espero que estos sencillos consejos puedan serles útiles, dado que como se perfilan las cosas, restan varios años para seguir masticando bronca y esperar al mesías que nos vuelva a integrar al mundo.